Sunday, January 11, 2009

El visible Harvey



Supongo que a cualquiera que conozca un poco la historia de Harvey Milk no le hará falta ningún aviso de spoilers. El resto será mejor que aguarde a ver la película antes de leer lo que sigue .

Mi primer contacto con esta figura histórica de la política americana del siglo XX fue a través del oscarizado documental “The times of Harvey Milk” que les recomiendo que vean antes o después ver la película de Gus Van Sant. De hecho casi les diría que vieran el documental (que de hecho es el origen del guión de “Mi nombre es Harvey Milk” y una referencia constante en el desarrollo del film) en lugar de la película –en el caso de que no dispusieran de tiempo para hacer ambas cosas- si lo que quieren de verdad es tener una visión más completa de lo que significó a nivel político y social la revolución alentada por Harvey Milk.

Si lo que quieren ver en cambio es la típica bio{hagio}grafia escrita y realizada por sendos rendidos admiradores del personaje protagonista “Mi nombre es Harvey Milk” es sin duda la película perfecta. A mí antes esto era algo que me cabreaba pero visto que es casi imposible hacer un biopic que escape de estas formas narrativas (salvando algunas honrosas excepciones como “Patton” o “Nixon” quizás porque ambas películas trataban sobre la vida de dos personas no demasiado recomendables) tendré que concluir que el biográfico no es un género de mi gusto como tampoco lo es la comedia romántica.

La película narra los últimos ocho años de la vida del político norteamericano tras un breve prólogo en el que se muestran imágenes reales de los noticiarios que daban cuenta de su muerte (un recurso por cierto usado continuamente durante todo el metraje) y adopta la forma de un largo flashback en el que Harvey Milk dicta en una cinta magnetofónica una suerte de testamento vocal ante la sospecha de que puede ser asesinado en cualquier momento, algo que dota a toda la narración del mismo tono trágico que tenía otro claro ejemplo de biopic clásico como era “Malcom X”.

El principal problema de “Mi nombre es Harvey Milk” es que, prescindiendo de sus buenas intenciones, no consigue dar una imagen compacta de la figura pública de Milk ni de los turbulentos años en los que desarrolló su labor política. Pero tampoco he tenido la sensación de que se haya conseguido describir con eficacia la historia de Milk como ser humano, la de sus motivaciones particulares ni la de sus relaciones con las personas que le conocieron. Pero lo peor es que también se malogra lo que, para mí, podía haber sido el aspecto más interesante de esta historia, esto es la confrontación entre Milk y su rival Dan White (Josh Brolin). Una confrontación que no sólo tenía lugar entre dos personas sino entre dos estilos de vida totalmente opuestos: el judío liberal neoyorquino y gay contra el buen chico católico ex policía y ex bombero. Precisamente el tipo de confrontación entre las dos formas de ver el mundo que tenía lugar en ese mismo momento en todo el país.

Pero como digo nada de esto se aprovecha y lo que queda es una visión difusa y fragmentada de la vida y tiempos de Milk. El crítico Jordi Costa escribía el pasado viernes en El País, a propósito de esta película, que el –durante buena parte de su carrera- poco convencional Gus Van Sant se había doblegado a una forma más clásica de narración para logra un propósito más didáctico que artístico. Posiblemente sea esa la razón de que el tono de la película sea tan digamos….documental. Pero claro, como se ha señalado, para documental ya teníamos uno muy bueno sobre el mismo asunto.
En el aspecto de las interpretaciones destacar en lo bueno el soberbio trabajo de James Franco que casi diríamos que sigue los pasos de Heath Ledger a la hora de esforzarse en romper su imagen de chico guapo o al menos a mí su trabajo me ha recordado bastante al del infortunado actor australiano.



En lo malo mencionar a Diego Luna aunque en su defensa hay que decir que estaba doblado de una manera tan horrible que este hecho justificaría por sí solo la eliminación de esa detestable lacra que sigue azotando la exhibición cinematográfica en nuestro país.



Como curiosidad la de ver al ídolo adolescente Lucas Grabeel interpretar a una locaza de cuidado.



Sean Penn en su línea. Quiero decir que tanto sus fans como sus detractores (entre los que me cuento) no encontraran en esta película ningún motivo que les haga cambiar de opinión.

11 Comments:

Blogger Vargtimen said...

Lo de Diego Luna no es culpa del doblaje. Ya en la versión original su actuación es un auténtico horror.
James Franco me gustó mucho, es un actor correcto, que resulta agradable y del que aún no nos hemos cansado. Heath Ledger en cambio, nunca me había gustado hasta que lo ví haciendo del Joker.
Sean Penn lo borda. Él es el principal motivo por el que merece la pena ver la película. Este año el Oscar debería estar entre Penn y Mickey Rourke, que ví su película ayer y tela marinera...

Por lo demás, la película me pareció bastante correcta. Medianamente interesante y sobre todo sorprendente, porque quién nos iba a decir a estas alturas de la vida que Gus Van Sant aún recordaba como se narra una historia.

12:09 PM  
Blogger SisterBoy said...

Ya veo que no eres partidario del Van Sant arty :)

¿Que haces que no estas viendo el partido?

12:54 PM  
Blogger Vargtimen said...

Anda, no me hables del partido. Me he perdido el primer gol por culpa de la conexión a la dichosa página argentina ésa, y los otros dos porque he quitado el partido en uno de mis prontos cuando el Osasuna ha marcado el 2-1.

Del Van Sant arty me gusta "Elephant" y luego "Paranoid Park" algo menos. "Gerry" tenía su punto, por decir algo, y con "Last Days" me dormí.
A mí las que me gustaban eran sus primeras peliculas, salvo "Mala Noche" que estaba así así, y donde por cierto el protagonista mexicano actuaba TAN MAL que a su lado la interpretación de Diego Luna se merece un Oscar.

3:06 PM  
Anonymous Ra está en la aldea said...

No os metáis con Diego Luna, que es bello como un dios y al que ví un día en Madrid -saliendo del supermercado del Corte Inglés y cargando con unas bolsas, él- hablando con otra chicana que vendía por la calle y le había reconocido y era tan guapo, tan encantador y tan simpático que no sé cómo me contuve para no arrojarme a sus pies implorando amor.
Sean Penn me resulta profundamente antipático, pero creo que es un "buen actor", si es que eso significa algo hoy en día. Really, ¿qué significa ser buen actor? (que nadie nombre a los de Física o Química)

8:17 AM  
Blogger SisterBoy said...

Jo menuda preguntaza Ra, como para estar hablando siete días y seis noches.

Podría decir que un buen actor es aquel cuyo trabajo te crees, vamos que "no se nota" que está actuando. Pero claro ¿hay alguien que se crea a Jack Nicholson en "El resplandor"?. Y sin embargo me encanta su trabajo en esa pelicula.

8:19 AM  
Blogger Realice said...

Por mí, mientras no os metáis con Gael García Bernal, de Diego Luna podéis decir lo que se os ocurra :D

Claro que yo no me arrojaría a los pies de Gael, porque debe tener una que agacharse mucho :P

3:58 PM  
Blogger SisterBoy said...

No dire nada de él pero si algún dia tenemos querella me acabas de proporcinar munición :D

4:02 PM  
Blogger El Impenitente said...

Una buena actuación era la de James Stewart en "Harvey", que, gracias a que en España se tradujo como "El invisible Harvey", todos pudimos enteraranos de que el Puck en forma de conejo blanco gigante era invisible. No podían respetar el título original, no.

Sobre títulos traducidos del original se podía escribir. De hecho, me acabo de inventar un meme de esos que tanto te gustan y te enlazo para que elabores una lista de títulos que se mejoraron con la traducción y de títulos que se empeoraron. ¿Cómo se decía en la jerga? Ah, sí, estás tagueado.

1:25 AM  
Blogger SisterBoy said...

Acepto el reto

2:06 AM  
Blogger Deckard said...

Yo he visto la mitad y la verdad es que el tono documental perjudica a la película, realmente me importa un carajo lo que está pasando y como encima sabemos el final (desconocía quién era Milk) no ayuda a que suba mi interés.

De momento no entiendo el personaje de Diego Luna.

2:43 AM  
Blogger Slim said...

diego luna hace algo mal? no creo, la verdad.
ryan en high school musical ya tiene su punto gay, asi que en esta pelicula no ha hecho más que profundizar el personaje...

8:00 AM  

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