Tuesday, July 14, 2009

Y cosas como esta pasan continuamente

No es una leyenda urbana, recuerdo perfectamente haberlo leído hace años en un periódico. Es la historia de una mujer que está de baja por enfermedad. Un colega del trabajo va a verla a su casa en compañía de su esposa y de su hijo de diez años. Finalizada la visita y con la familia ya en la calle el niño se da cuenta de que ha dejado olvidada su mochila y regresa a buscarla. Pero debido a una equivocación toca en la misma puerta pero en un piso diferente al de la compañera de su padre, un piso habitado por una mujer con sus facultades mentales perturbadas que abre la puerta armada de un cuchillo con el apuñala al niño hasta matarle.



Supongo que habrán escuchado la noticia de la muerte del hijo recién nacido de Dalila Mimouni, la joven que tuvo el dudoso honor de ser la primera persona fallecida en España a causa de la Gripe A.

La muerte del bebe no se debió a la enfermedad de su madre, si así hubiera sido no habría nada de que hablar. El hecho de que el niño haya fallecido por una causa completamente distinta a la gripe -un error médico (ya asumido) que se cometió cuando se le administró un alimento por vía intravenosa en lugar de por vía nasogástrica- por sí solo tampoco es algo que merezca la pena mencionar, se trata de un error como muchos otros que se pueden cometer que en este caso ha tenido consecuencias fatales y que es de desear que produzca la depuración de las responsabilidades consecuentes aunque esperemos que no se termine en un linchamiento, algo que con lo que está cayendo ahora mismo veo muy difícil evitar.

Lo verdaderamente impresionante es el conjunto de la historia, el hecho de que tantas desgracias se hayan reunido al mismo tiempo en un círculo de seres humanos tan reducido, un conjunto de fatalidades consecutivas aunque totalmente independientes la una de la otra lo que convierte lo sucedido en algo más que una tragedia: es una verdadera broma cósmica.

Creo que son cosas como esta las que me refuerzan en mi ateismo, mucho más que cualquier complicada reflexión teológica. Está claro que Dios no puede existir, y si existe además de apretar también ahoga y luego orina sobre el cadáver. Que cada cual elija la opción que menos le incomode.

Friday, July 10, 2009

Para Slim

Saturday, July 04, 2009

¿Qué hombre no desea matar a su padre?


Lo cierto es que no tenía muchas ganas de ir a ver “Tetro”. Aunque Francis Ford Coppola ha dirigido al menos tres películas que figurarían siempre en cualquier lista personal de las diez mejores de la historia no me ha interesado mucho nada de lo que ha hecho después de que volviera a arruinarse con “Cotton Club” (que a pesar de ello es su última obra maestra). Eso incluye “El Padrino III” y “Drácula” aunque con estas dos al meno recuperó algo de liquidez. Además el día que por fin había decidido ir a verla resultó que pasaban “El Padrino II” por el satélite y lo interpreté como una señal divina.

Pero bueno por una serie de circunstancias que no vienen al caso al final terminé por sentarme en un cine a ver un filme de Coppola después de casi veinte años. Lo primero que tengo que decir es que discrepo de algunas críticas (entre ellas la de Cara de Cráter) que consideran el comienzo de la película como lo único valioso de la misma. A mi me pasó al revés. Lo peor que te puede pasar cuando ves alguna clase de manifestación dramática es que te importe un pimiento lo que le pase a los protagonistas de dicho drama y eso fue exactamente lo que me sucedió al menos durante una hora larga.

Es posible que parte del problema resida en el hecho de haber visto una versión doblada al castellano, algo poco recomendable en cualquier circunstancia y absolutamente inadmisible en cualquier película en la que se habla en más de un idioma diferente, sobre todo si uno de esos idiomas es el español. Lo cierto es que el doblaje me sacó bastante de la historia sobre todo por ese extraño y exageradísimo acento argentino de algunos personajes. Aparte de eso no estaba viendo nada realmente interesante aparte de una historia muy sosa sobre el reencuentro de dos hermanos sobre los que planea la sombra amenazadora de un padre dominante y castrador y a los que dan vida Vincent Gallo -en una de sus acostumbradas ejercicios de sobreactuación aunque es justo decir que la mayor parte de sus personajes demandan precisamente eso- y un chico llamado Alden Ehrenreich que parece el producto de un experimento en el que se han fusionado los rostros de todos los ídolos adolescentes de la pantalla de los últimos 25 años, en cualquier caso demasiado guapo para poner atención a nada de lo que diga o haga.



A ellos se une Maribel Verdú en el típico personaje colocado para hacer las preguntas que nos gustaría hacer a los espectadores, es decir su papel es un artefacto
útil pero tosco, igual que una fregona. Y alrededor de este trío una cohorte de histriónicos comediantes locales que dejan la habitual sensación de desagrado siempre que un director norteamericano retrata una sociedad que no es la suya (especialmente si es hispana).

En fin un panorama no muy alentador aunque hay que decir que la película mejora en cuanto abandona el tono costumbrista y se adentra en el más feroz de los melodramas en el que además se revelan una serie de claves que dan mucho sentido a lo visto anteriormente. Llegados a este punto de la película es curioso señalar que, aunque en lo que se refiere al fondo de la historia, “Tetro” no se diferencia mucho de la trilogía de “El Padrino” en cuanto a la descripción de complejas relaciones paterno-filiales y fraternales, en lo formal esta última parte de la película recuerda muchísimo al estilo de filmar del Almodóvar de los últimos veinte años. Es algo que Cara de Cráter había mencionado ya en su crítica y que muchas otras personas han comentado igualmente.

Como quiera que sea podemos resumir diciendo que “Tetro” es una película bastante irregular con un comienzo muy pesado y con un desarrollo final mucho más sugestivo y por momentos hasta brillante. Está claro que Coppola ya nunca volverá a ser el hombre que filmó “Apocalypse now” o “Rumble fish” pero bueno, al menos no es “Peggy Sue se casó”.

Sunday, June 28, 2009

Man in the mirror



Thursday, June 25, 2009

Concrete Angel



En menos de un mes han muerto dos personajes con una sola cosa en común. Primero fue David Carradine y hoy hemos conocido el fallecimiento de Farrah Fawcett. Lo que les une es el hecho de que ambos quedaran atrapados para siempre en el imaginario colectivo del espectador por un breve período de celebridad global relacionado con una serie de televisión.

El caso de Farrah fue aún más extremo pues su período de gloria fue extraordinariamente breve, duró apenas lo que duraron los 29 episodios de la primera temporada de la serie “Los Ángeles de Charlie” aunque eso fue suficiente para que la imagen de la rubia texana quedara para siempre impresa en la memoria de millones de personas en todo el mundo.



Puede que todo fuera al fin y al cabo una cuestión de imagen porque la verdad nunca la he considerado una belleza clásica (no era como Bo Derek por poner un ejemplo de otro inmortal icono femenino de los setenta) pero aunque ninguno de sus rasgos físicos fuese especialmente destacable –si exceptuamos su accidentada cabellera- había algo en el conjunto que resultaba increíblemente llamativo o al menos la hacía destacar mucho más que sus dos compañeras de aventuras, especialmente de Kate Jackson y su look sofisticado-repipi-lesbico.



La serie, para que nos vamos a engañar, era el típico producto de una forma de hacer televisión hoy en día totalmente superada y cuya revisión resulta un ejercicio imposible de practicar (al menos para el que esto escribe) sin sentir una incontrolable hilaridad ante argumentos del tipo “los ángeles se infiltran en el circuito de tenis femenino después de que varias tenistas hayan aparecido asesinadas”. No es de extrañar el exagerado tono paródico con el que se abordó la versión del año 2000 para la pantalla grande. Era imposible hacerlo de otra manera.

Pero bueno lo cierto es que tras su fugaz pero inolvidable aparición en la primera temporada de la serie Farrah prácticamente no volvió a hacer nada digno de mención si exceptuamos “Saturno 3”, una simpática película de ciencia ficción robótica en la que la muchacha volvía a hacer de mujer florero que por añadidura resultaba ser la amante del vejete Kirk Douglas.



Quitando eso no hay mucho que decir del resto de su carrera que quedó reducida a una sucesión de papeles de actriz basura sin posibilidad de redención. No es una bonita historia y por lo que he oído la vida de esta mujer tampoco fue un lecho de rosas incluyendo su muerte a consecuencia de un cáncer de colón algo que, por cierto, ha provocado una cascada de comentarios de pésimo gusto que se han prodigado casi tanto como los emotivos mensajes de despedida de los fans de la fallecida en una reacción desagradable pero en el fondo totalmente característica de la dualidad con la que estos mitos son venerados.

De cualquier manera descanse en paz Farrah Fawcett o mejor dicho descanse en paz Jill Munroe.


Monday, June 22, 2009

¿Qué hay de malo en divertirse un poco?


Si vieron "The Wrestler" quizás recuerden este escena (que no he podido reproducir en las plataformas de video habituales por un problema de derechos)

http://www.mediafire.com/?1umnnognj1y

En ese momento me pareció una digresión bastante llamativa la que hacían Randy y Cassidy sobre las diferencias entre el rock de los ochenta y los noventa. Pero el pasado viernes leyendo el suplemento de los viernes de "El País" (lo que antes se llamaba "El País de las tentaciones" y que ahora mismo no recuerdo qué nombre le han puesto) me encontré con una entrevista con Vince Neil vocalista y líder de Motley Crue quizás uno de los grupos más representativos del heavy metal americano de los ochenta.

Yo que más o menos viví la música que se hacía en esas dos décadas no comparto mucho las opiniones expresadas en estos ejemplos, pero lo que me gustaría destacar es el hecho de que el movimiento conocido como grunge surgió precisamente como reacción ante el hair rock o glam metal que predominaba en aquellos años (Axl Rose y Kurt Cobain tuvieron una disputa pública muy célebre en su época) es ahora a su vez ridiculizado incluso por aquellos que sufrieron en su día el escarnio de los jóvenes cochambrosos seguidores de la música de Seattle.

Así es amigos, este pequeño ejemplo es un exponente de que todas las cosas que parecen lo más importante del mundo en un momento dado serán objeto de mofa dentro de diez años y sustituidas por otras que a su vez serán también echadas abajo más tarde sin contemplaciones. Y así es y así será siempre per omnia saecula seculorum amen.


Wednesday, June 17, 2009

¿Crisis?. ¿Qué crisis?

El vídeo que van a ver corresponde al espacio de RTVE “Comando actualidad”, uno de tantos que sigue la estela de “Callejeros”, programa de tele realidad cuyo estilo está proliferando hasta extremos alarmantes.

En esta ocasión las cámaras se alejan del skid row y se acercan al mundo de los multimillonarios (algo que el original “Callejeros” también hizo en cierta ocasión). Y en medio de dicho mundo aparece la estrella rutilante de Carmen Lomana



Lo primero que hay que decir es que esta mujer existe, no es una actriz ni una cómica ni tampoco un personaje de Antonia San Juan (que en una de sus obras tenía a uno que era clavado a esta señora).

Y admitiendo que Carmen Lomana es un personaje real nos queda la duda de si la conducta que estamos presenciando también lo es. Hay varias alternativas: podría tratarse de una broma, la mujer se comporta como ella supone que los espectadores están esperando que se comporte haciéndolo además de forma exageradamente paródica; podría tratarse también de simple y pura inconsciencia aunque resulta difícil creer que ni la mente más simple criada entre algodones y lavanda pudiese ignorar el efecto que estas palabras pueden tener en la audiencia.

Si no es ni una cosa ni la otra quizás podríamos estar ante un verdadero acto revolucionario, un escupitajo consciente en la cara de millones de personas agobiadas con o sin razón por estos tiempos de crisis. Me recuerda a un pasaje de cierta novela que leí hace años –“Bifronte” de de Carlos Campos- en el que un sádico individuo se dedicaba, también en tiempos de crisis, a pasearse por los barrios obreros de Barcelona comiendo caviar y bebiendo champán sentado en un abrigo de armiño sin otro ánimo que provocar el caos (lo cual es desde luego un acto revolucionario).

Puede que esta sea una de las razones por la que no me disgusta esta mujer ni lo que hace. Al fin y al cabo hay bastante hipocresía en la indignación que despierta este video. Los espectadores están acostumbrados a contemplar con calculado horror las desgracias de la escoria de poblados gitanos y barrios chinos de toda España, un horror no exento de cierta sensación de alivio que traducida en palabras podría sonar a “estoy jodido pero al menos estoy mejor que esta gente”. Pero cuando esta mujer y los de su especie toman la pantalla el alivio desaparece porque para esa raza los gitanos y los yonkis somos nosotros. Al igual que el racismo, el paternalismo cambia por completo de significado cuando somos víctimas de él y no meros observadores

De manera que, al contrario que todas esas personas que reclaman el regreso de la guillotina, lo único que puedo hacer ante la visión de Carmen Lomana es conmoverme ante su espantosa e impredecible locura.


P.D.

Dado que en el álbum “Crisis?. What Crisis?” no hay ninguna canción que lleve ese título he elegido, para poner música a este drama, “School” que ni siquiera pertenece a dicho álbum pero que es mi canción preferida de los Super.