Y cosas como esta pasan continuamente
No es una leyenda urbana, recuerdo perfectamente haberlo leído hace años en un periódico. Es la historia de una mujer que está de baja por enfermedad. Un colega del trabajo va a verla a su casa en compañía de su esposa y de su hijo de diez años. Finalizada la visita y con la familia ya en la calle el niño se da cuenta de que ha dejado olvidada su mochila y regresa a buscarla. Pero debido a una equivocación toca en la misma puerta pero en un piso diferente al de la compañera de su padre, un piso habitado por una mujer con sus facultades mentales perturbadas que abre la puerta armada de un cuchillo con el apuñala al niño hasta matarle.

Supongo que habrán escuchado la noticia de la muerte del hijo recién nacido de Dalila Mimouni, la joven que tuvo el dudoso honor de ser la primera persona fallecida en España a causa de la Gripe A.
La muerte del bebe no se debió a la enfermedad de su madre, si así hubiera sido no habría nada de que hablar. El hecho de que el niño haya fallecido por una causa completamente distinta a la gripe -un error médico (ya asumido) que se cometió cuando se le administró un alimento por vía intravenosa en lugar de por vía nasogástrica- por sí solo tampoco es algo que merezca la pena mencionar, se trata de un error como muchos otros que se pueden cometer que en este caso ha tenido consecuencias fatales y que es de desear que produzca la depuración de las responsabilidades consecuentes aunque esperemos que no se termine en un linchamiento, algo que con lo que está cayendo ahora mismo veo muy difícil evitar.
Lo verdaderamente impresionante es el conjunto de la historia, el hecho de que tantas desgracias se hayan reunido al mismo tiempo en un círculo de seres humanos tan reducido, un conjunto de fatalidades consecutivas aunque totalmente independientes la una de la otra lo que convierte lo sucedido en algo más que una tragedia: es una verdadera broma cósmica.
Creo que son cosas como esta las que me refuerzan en mi ateismo, mucho más que cualquier complicada reflexión teológica. Está claro que Dios no puede existir, y si existe además de apretar también ahoga y luego orina sobre el cadáver. Que cada cual elija la opción que menos le incomode.

Supongo que habrán escuchado la noticia de la muerte del hijo recién nacido de Dalila Mimouni, la joven que tuvo el dudoso honor de ser la primera persona fallecida en España a causa de la Gripe A.
La muerte del bebe no se debió a la enfermedad de su madre, si así hubiera sido no habría nada de que hablar. El hecho de que el niño haya fallecido por una causa completamente distinta a la gripe -un error médico (ya asumido) que se cometió cuando se le administró un alimento por vía intravenosa en lugar de por vía nasogástrica- por sí solo tampoco es algo que merezca la pena mencionar, se trata de un error como muchos otros que se pueden cometer que en este caso ha tenido consecuencias fatales y que es de desear que produzca la depuración de las responsabilidades consecuentes aunque esperemos que no se termine en un linchamiento, algo que con lo que está cayendo ahora mismo veo muy difícil evitar.
Lo verdaderamente impresionante es el conjunto de la historia, el hecho de que tantas desgracias se hayan reunido al mismo tiempo en un círculo de seres humanos tan reducido, un conjunto de fatalidades consecutivas aunque totalmente independientes la una de la otra lo que convierte lo sucedido en algo más que una tragedia: es una verdadera broma cósmica.
Creo que son cosas como esta las que me refuerzan en mi ateismo, mucho más que cualquier complicada reflexión teológica. Está claro que Dios no puede existir, y si existe además de apretar también ahoga y luego orina sobre el cadáver. Que cada cual elija la opción que menos le incomode.







