Sunday, June 13, 2010

Un africano por la Gran Vía



Tercera visita a la capital en este año. Nunca me había quedado tanto tiempo seguido (un mes) y posiblemente no me vuelva a quedar jamás tanto tiempo seguido (al menos hasta que me prejubile lo que procuraré que ocurra lo más pronto que pueda).

CLIMA:

En esta ocasión he asistido a algo que no se suele ver en la tierra donde nací: un cambio de estaciones. Cuando llegué todavía había que ir por la calle con abrigo y dormir con la camiseta térmica, luego llegó el comienzo del verano continental. La gente de por allí se quejaba del calor que hacía pero (al menos en el comienzo del verano, no sé como se verán las cosas en el ferragosto) yo encontré que era un calor “honesto”, de esos que desaparecen cuando caminas bajo los andamios o los soportales. Muy diferente del húmedo y cucarachero calor subtropical en el que se suda aunque uno no esté haciendo nada. De todos modos, confirmando el surrealista refrán de que hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, terminé mis días allí en medio de la lluvia y el frío.


ESPECTÁCULOS:

Pues fue una visita bastante futbolera en la que tuve ocasión de ver como el Atlético de Madrid ganaba un título después de 14 años, asistí al acontecimiento en un bar (donde tuve ocasión de comprobar como la muchachada parece tener más interés en entonar cánticos que en ver el jodido partido) y luego estuve acompañando a la parroquia colchonera durante la celebración en Neptuno.

Algunos días más tarde, cuando el Barça ganó su vigésima liga, no pude evitar la tentación de acercarme a La Cibeles (aunque a distancia eso sí) a ver el jolgorio de la quinta columna culé que habita las tierras de Mordor. Al final sólo fueron unas 200 personas, la mayor parte de ellas sudamericanos fans de Messi.

El tercer acontecimiento futbolero fue el más espectacular y a la vez el más amargo. Me refiero a la final de la Champions en la que el Barça tenía que haber estado. En lugar de ello la ciudad fue invadida por una marea nero azurri que confirmaba plenamente todos los tópicos que sobre Italia existen en el mundo. Los alemanes otro tanto aunque a estos ya hace mucho que les conozco.

El siguiente acontecimiento importante al que asistí fue La Feria del Libro, una inacabable extensión de casetas en las que, en mis circunstancias monetarias, lo único que pude hacer fue pasearme apuntando mentalmente todos los libros que me compraré cuando vuelva a tener dinero. De todos modos hay que reconocer que es un sitio la mar de entretenido para pasar la tarde. Destacar eso sí y para mi sorpresa que la cola más larga (dejando a un lado la de Pérez Reverte que es algo aparte) se formó ante la caseta en la que firmaba el gnomo Eduardo Punset.

Por último también tuve ocasión de asistir por primera vez a una sesión golfa de Rocky Horror Picture Show (que tuve que ver con una V pintada en la frente como es lógico). Y sí, tuve que bailar el Time Warp, que remedio.



FAMOSOS VISTOS:

Un montón, más que nunca. Para no hacer una monótona lista sólo decir que todos ellos cumplieron el tópico de que se ven mucho peor en la calle que en la televisión salvo Ana Duato que tiene mejor aspecto fuera que dentro y Pablo Sebastian que tiene el mismo mal aspecto dentro y fuera.



También podría hablar de los famosos que vi en la Feria del Libro pero tal cosa no tiene ningún mérito, es como decir que fuiste a una granja de pollos y viste a un montón de pollos. Sólo señalar que el célebre fenómeno conocido como “el horror de la página en blanco” no es nada comparado con “el horror del firmador de libros sin nadie a quien firmar”. Como máximo exponente de dicho horror destacar a Carlos Dávila vistiendo un polo verde con el cuello y los puños bordados con la bandera nacional y una indescriptible cara de estar oliendo mierda mientras veía pasar la indiferencia frente a él.



También decir que me llamó la atención el cuidadísimo aspecto de Chuck Palahniuk que parecía un pincel, sobre todo si lo comparamos con la larga cola de disfuncionales que esperaba para que el hombre les estampara su firma.



COMER Y BEBER.

Deambulando por la Calle Ferraz encontré un bar (lamento no recordar el nombre) en el que se puede comer dos platos más pan, vino y postre por 6,50 (además de que las cañas están a 80 céntimos), posiblemente se pueden encontrar sitios más baratos en Madrid pero dudo que sean tan céntricos como este (si exceptuamos el que está justo frente a la salida del metro de Noviciado que tiene plato único a 4 euros). También está el chino de los subterráneos de la Plaza España, aunque comprendo que haya gente a la que le de miedo entrar, yo no lo hubiera hecho si no me lo hubieran recomendado, se advierte que hay cucarachas y que allí no se tolera la sobremesa, en cuanto te has metido el último tallarín en la boca ya te están pidiendo amablemente que te largues para dejar sitio a los muchos que esperan fuera (es mejor ir a comer entre la una y las dos).

En alguna parte de Malasaña está también el centro Hare Khrisna donde dan comida estrictamente vegetariana por cinco euros, no es imprescindible escuchar el rezo previo a la comida pero se considera una muestra de cortesía. Lo peor es que abundan los pelmazos pero si no eres una tía buena no te dan la lata.

De los bares diurnos mencionar también el Escalero en la Calle Hortaleza donde dan unas tapas de órdago que con tres cañas ya estas comido, eso sí el ambiente es un poco arrabalero pero no se puede tener todo



Ya por la noche salida por las zonas de Malasaña, Chueca y Lavapies. Constatar una vez más el increíblemente decrépito aspecto de estos tres distritos, independientemente del día o la hora a la que se pase siempre la misma basura, aceras rotas y paredes pintarrajeadas. Supongo que será parte del encanto.


De Malasaña me quedé con el In Dreams, una cafetería vespertina-nocturna que parece el interior de una tarta de fresa




Algunos platos del menú son la hamburguesa Elvis o la tarta Jane Mansfield.

En la misma zona el Maderfucker decorado con fotos y pósters de películas blaxpoitaition y música funky. Curioso.

Con respecto a Chueca desrecomendar The Paso, probablemente el bar más lleno que he visto en mi vida (y eso que sólo eran las 23.00 horas) y donde el tema del ligoteo se lleva de un modo excesivamente agresivo



Recomendaría en cambio el Lío (no tiene pérdida, en la misma calle que la mansión de la SGAE subiendo por la acera izquierda), por más que para la gente de mi edad la estancia allí equivale a ese momento previo a la muerte donde pasa toda tu vida frente a tus ojos. Pero ¿cómo resistirse a esta promoción?



En cuanto a Lavapiés a mí la verdad es que es un sitio que me da miedo (y la recomendación de “cuidado con las carteras” que recibí nada más llegar tampoco contribuyó mucho a la tranquilidad) y además apenas estuve lo suficiente como para ponerme morado con una promoción de la India que incluía comida a un euro (los pinchos individuales) y proyecciones públicas de engendros de Bollywood.

PELÍCULAS

Millones, tantas que no creo que me acuerde de todas por lo que además será imprescindible hacer únicamente una breve mención de cada una de ellas.



TWO LOVERS

¿Comedia romántica? ¿De esas de las que se dice que son “para llevar a la novia”? Pues no, de hecho yo la definiría más bien como comedia romántica para chicos, de esas que si llevas a la novia puedes acabar con una patada en los timbales.

Dirigida por James Gray (un realizador que hasta que llegó este título estaba considerado como un cineasta especializado en películas de acción) narra la historia de un perdedor treintañero (Joaquín Phoenix) con problemas mentales que vive y trabaja con sus padres y al que, por motivos nunca demasiado aclarados, se disputan dos mujeres (Gwyneth Paltrow y Vinessa Shaw). La primera es una vecina algo colgada que se entretiene con el looser mientras bebe los vientos por un hombre casado (Elias Koteas) mientras que la segunda interpreta el clásico papel de pavisosa que ofrece la imagen de la estabilidad (un personaje que quizás no debiera haber interpretado Vinessa, esa especie Hillary Swank después de pasar por “Cambio Radical”).

Filmada con un tono más próximo al cine de autor que a la clásica comedia romántica interpretada por estrellas de Hollywood una película recomendable si no eres una persona demasiado exigente en cuanto al feminismo se refiere y si te gustó “Noches Blancas” de Dostoievski.



CANINO

No recuerdo haber visto jamás una película griega (si exceptuamos algún horror perdido en las profundidades de la segunda cadena en la época en la que la televisión pública hacía que vieran la luz experimentos incalificables del cine europeo). En esta ocasión Canino venía alabada por pases muy comentados en los festivales de Cannes y Sitges y parece claro que es la película adecuada para dejar caer en una conversación cinéfila.

Dotada de una evidente carga metafórica y con referencias estilísticas al cine de Haneke y argumentales al de Buñuel y Arturo Ripstein la película narra la historia de una familia cuyos tres hijos ya adultos jamás han salido del domicilio familiar y permanecen aislados por completo del exterior. Lo más interesante de la película es cómo el poder familiar encarnado en la figura del padre se sirve de instrumentos como el lenguaje o el sexo para sus propósitos de dominación. La violencia explicita y carente de cualquier elemento dramático que la atempere o la adorne es sin duda el elemente más chocante de Canino y el factor determinante para que este película haya sido calificada adecuadamente como “no recomendable para cualquier espectador”. Destaca sobre todo el trabajo de la actriz que interpreta a una de las hijas (una tal Aggeliki Papoulias) y que es merecedor a mi entender de varios Oscar y un saco de trufas silvestres.


UN PROFETA

Una de esas películas que dejé deliberadamente a un lado para poder contemplarla en versión original, algo imprescindible (más de lo que suele ser habitual) teniendo en cuenta que en ella se habla en francés, corso, árabe y quién sabe en cuantos idiomas más.

Mezcla de drama carcelario y de la clásica estructura rise and fall del cine negro, Un profeta es una película que destaca sobre todo por un extraordinario trabajo de dirección que se traduce en un ritmo vertiginoso capaz de narrar un largo período de tiempo (seis años) sin que se tenga nunca la sensación de que exista ningún lapso de tiempo disonante. Ni siquiera la elevada duración del filme (dos horas y treinta y cuatro minutos) consigue que descienda el ritmo por más que es inevitable que el espectador acabe acusando dicha elevada duración.

Narrada en un estilo conciso y carente de cualquier clase de recurso estilístico (exceptuando algunas escenas de tono onírico que tampoco suponen una ruptura notable con el tono del resto del filme) la película huye también del a menudo inevitable tono didáctico del que suelen ir revestidos este tipo de filmes, no existen las causas que justifiquen la violencia ni aparecen los efectos moralizantes de su uso. Los protagonistas son criminales sin remedio y sus desventuras son narradas sin otra finalidad que mostrar de manera quirúrgica su lucha por sobrevivir en un mundo infernal. Destacar también la labor del protagonista Tahar Rahim, uno de los muchos alicientes del que es sin duda uno de los grandes títulos del cine europeo de este año.


KICK ASS

La primera noticia que tuve sobre esta película vino en forma de trailer.



¿Cómo resistirse a una película en la que se muestra a niños diciendo palabrotas tremendas y asesinando a gente a mansalva en un entorno como el nuestro que sobreprotege tanto a la infancia? Sin embargo cometí el error de leer el cómic algunos días antes de ir a ver la versión cinematográfica.

No me considero uno de esos espectadores que exigen una transposición exacta de un libro (cómic en este caso) a la pantalla. La película usa algunos personajes y situaciones de la historia original pero opta por elegir su propio camino. Es algo respetable desde luego pero mientras veía el filme no podía dejar de pensar en que una adaptación que respetara el tono y el estilo original podría ser algo más que un atrevimiento, podría haber sido casi revolucionario.

Pero repito que la película opta por una orientación más festiva y optimista y la verdad es que el resultado es francamente bueno. Y bueno todos queremos a Hit Girl así que por mí ok.



HABITACIÓN EN ROMA.

La buena noticia es que Medem se recupera un poco (en cuanto a la calidad del filme no en cuanto a taquilla puesto que tengo entendido que se ha vuelto a pegar un morrón en ese aspecto) con respecto al desastre de “Caótica Ana”. Aunque para ser justos hacer mejor que “Caótica Ana” es relativamente fácil, cualquier cosa (hasta un documental de 190 minutos sobre un mosquito durmiendo) valdría.

Puede que la prudencia o puede que el hecho de que se trate, por lo que tengo entendido, de una obra de encargo lo cierto es que para bien o para mal es una película ausente del que podríamos llamar “estilo Medem”.

En esta ocasión el cineasta tiene el acierto de olvidar su propio protagonismo y cedérselo a las dos actrices que protagonizan de forma casi exclusiva (con la breve y desafortunada excepción del buendo de Enrico Lo Verso) esta historia: Elena Anaya y Natasha Yarovenko. De la interacción entre estas dos actrices surgen los mejores momentos de la película, siempre y cuando se entré en el juego de mentiras y dobles personalidades que se plantea en el guión que cuenta además con el interesante añadido de la incorporación de ciertos elementos relacionados con las innovaciones tecnológicas a los que se les da un curioso uso romántico (Google Earth incluido).

Entre los defectos de “Habitación en Roma” habría que incluir una duración excesiva y una también excesiva complacencia en escenas íntimas que llegan incluso a resultar cargantes (aunque no se lo crean) a lo que se añade una conclusión que traiciona un poco todo lo bueno que se ha visto hasta ese momento.

En fin, alguien decía que con esta película Medem trataba de recuperar el prestigio que tuvo en los noventa, no creo que lo consiga pero al menos ha vuelto del infierno por más que todavía no haya pasado del limbo. Seguiremos esperando.


NADIE SABE NADA DE GATOS PERSAS

Hablar mal de esta película o hacer hincapié en alguno de sus muchos defectos es casi una falta de educación. Se trata de una de las escasas muestras de cine guerrillero que todavía existen en nuestro mundo. Filmada de forma casi clandestina y con un realizador y unos actores que prácticamente tuvieron que salir huyendo de Irán después de la realización de la película (estamos hablando de un país que hasta hace muy poco mantenía en la cárcel al cineasta Jafar Pahani).

Curiosamente la película emplea una forma de narración bastante común en el género musical: con el pretexto de abordar una historia individual lo que se persigue es captar el aire de toda una época o de un movimiento concreto. Claro que esto no es los Estados Unidos de los años cincuenta o el Madrid de los ochenta sino el Irán actual y la escena musical que se presenta en el filme tiene que desarrollarse en subterráneos y edificios abandonados en medio de una represión inimaginable.



Repito que en estas circunstancias la película ya cuenta de entrada con las simpatías del espectador más endurecido pero una de las virtudes del filme es el hecho de que esa sensación queda potenciada y a pesar de la pedestre realización y de la poca profesionalidad de los interpretes uno realmente llega a sentir empatía con la lucha de estos artistas no ya por cambiar su país (cosa poco probable a corto plazo) sino con escapar de él y tratar de ser libre en algún otro lugar. Si algún pero tuviera que ponerle a la película sería su tremendista final por más que si alguien se ha ganado el derecho a ser tremendista son precisamente los autores de esta tragedia musical.



Y eso es todo amigos.

17 Comments:

Blogger cucumber said...

Si que has aprobechado el tiempo en Madrid, con todo ese tipo de actividades. Eso es lo que tiene la capital. Habiendo nacido allí, algo de cariño le tendrás al R.Madrid, no?:d

11:28 PM  
Blogger SisterBoy said...

¡Santo Cielo! revisaré mi texto para ver dónde he metido la pata y he dado a entender que nací en las tierras de Mordor. ¡Yo nací en San Sebastián de la Gomera!

2:41 AM  
Blogger Vargtimen said...

En vez de ir tan a menudo a Mordor, a ver cuando te pasas por Hobbiton y vamos al Nou Camp a ver un partido.

Sí que aprovechas el tiempo. Me gustó "Two Lovers" aunque bastante menos que la anterior de Gray, "La noche es nuestra". Cuestión de géneros.
"Canino" no sé cómo tomármela, la verdad. El caso es que no puedo quitármela de la cabeza y me parece divertidísima y terrible al mismo tiempo.
"Un profeta" es un peliculón.

2:48 AM  
Blogger bolboreta said...

:D

2:51 AM  
Blogger SisterBoy said...

La visita a Hobbiton la dejaré para cuando el bolsillo me deje, de hecho de no ser por esa circunstancia me hubiera ido para allá para festejar en Canaletas la vigésima (antes de que empezara el combate desde luego)

Bolboreta :)

4:26 AM  
Blogger 3'14 said...

"Two lovers" hace algunos meses que la vi, no diré ni donde ni como, eso es algo obvio XD........
el caso es que la vi por recomendación expresa de mi pareja, de hecho, la vimos juntos... a continuación la debatimos juntos también... fantástico eufemismo..debatimos... digamos que discutimos enérgicamente... la verdad es que ahora ya no recuerdo ni de quien era cada argumento, pero vamos... seguimos juntos XD

"Un Profeta" me gustó, Aunque le hubiera recortado un poco de metraje, pero bueno... Del resto no puedo hablar porque no he visto nada...

Hace tiempo que no piso madrid, pero recuerdo que tanto Malasaña como Chueca son los barrios que más me gustaban..también quizás porque era por donde los amigos a los que visitaba cuando iba me sacaban... pero vamos, estuvimos una noche por Lavapiés..no sentí miedo... pero tampoco nadie me advirtió que tuviera cuidado con la cartera..jaajajaj de hecho, agarrarme al bolso es algo que tengo por costumbre, pero no por temor a que me roben el dinero.....jaaaaaa ilusos quienes me den un tirón si pretenden llevarse algo... si no por las cuatro fotos de mi hijo que siempre llevo conmigo.

4:59 AM  
Blogger SisterBoy said...

Haz memoria ¿cual era tu postura en torno a Two Lovers?

5:21 AM  
Blogger El Impenitente said...

Si para que el Atleti gane algo hay que mandarte un mes a Madrid se te manda y punto. Ya me hago yo cargo.

Como tenías guías poco se iba a poder decir, aunque en Lavapiés hay un sitio con la zapatilla como especialidad, que con las croquetas y el ribeiro te garantizan una digestión de pitón.

11:44 AM  
Blogger SisterBoy said...

¿la zapatilla? explicación por favor

12:18 PM  
Blogger El Impenitente said...

Volveremos a autocitarnos.

http://loscariacontecidos.blogspot.com/2009/03/gastronomia-for-parotets.html

1:12 AM  
Blogger SisterBoy said...

Tomo nota

2:16 AM  
Blogger bolboreta said...

Cierto, Impenitente. ¡Se nos olvidó llevarte al Melos, Travis! Nostra culpa :-(
Bueno, así tendrás que volver :-P

4:38 AM  
Anonymous Ra está en la aldea said...

Qué forma tan fría y aséptica de describir la estancia, las películas y los acontecimientos. No es una crítica, es una observación un poco sorprendida ante la ausencia total y absoluta de emoción.

5:18 AM  
Blogger SisterBoy said...

Pues no sé cómo se le pasó a mi hermano con lo lavapisero que es él. Tomo nota para cuando vuelva que será antes de fin de año seguro.

Ra no aprecio ninguna diferencia entre el modo en el que está escrito esta entrada y las otras que he escrito en estos cinco años pero lo tomo como un cumplido puesto que encuentro que en este mundo de hoy hay un exceso de emoción.

5:59 AM  
Blogger bolboreta said...

¿Lavapisero? Me voy a chivar :-P

1:50 AM  
Blogger Slim said...

yo se que tras la imagen que das de narrador frio se esconde un corazon caliente, mal que te pese...que tal si esta tarde tenemos sobre-exceso de emoción? me encantaria!!

3:01 AM  
Blogger SisterBoy said...

Calla que al final entre todos han conseguido que me ponga nervioso con lo de hoy.

3:46 AM  

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