Thursday, August 19, 2010

I dont love you Jim Carrey but its ok



Jim Carrey alcanzó fortuna y fama gracias a que en dos años encadenó una serie de películas marcadas por un tipo de humor muy físico que supongo que podríamos calificar como cercano al slapstick. Así entre las dos partes de “Ace Ventura” (1994 y 1995) cayeron “La máscara” y “Dos tontos muy tontos”. Incluso su participación como el súper villano Enigma en la saga Batman podría incluirse en esta galería de personajes histriónicos y gesticulantes, que quedaron para siempre prendidos en la memoria del público y que siguen acudiendo a la mente del espectador siempre que se menciona el nombre del actor canadiense.




No conozco la personalidad de Carrey y no se que clase de hombre es pero siguiendo su filmografía daba la impresión de que el hombre necesitaba un cambio en el tipo de personajes que interpretaba y que podía haber seguido interpretando si el dinero fuera su única motivación. Ya con “The cable guy”, un filme que en su momento desconcertó a su público parecía dar muestras de dicha voluntad de modificar la imagen que se tenía de él. Siguiendo con esta progresión en “Liar, liar” (“Mentiroso compulsivo”) Carrey seguía obsequiándonos con su variado repertorio de gestos pero el tipo de humor que se practicaba estaba más cerca de la comedia clásica que de la astracanada, quiero decir que hacía simplemente de un persona normal en circunstancias extraordinarias.



Lo mismo cabría decir más o menos de “Man on the moon” una película biográfica que sin dejar de tener momentos divertidos estaba también muy apegada a la realidad como no podía ser de otra manera.

De todos modos Carrey, seguramente por motivos alimenticios, parecía no estar decidido a abandonar del todo sus papeles tradicionales de manera que siguió alternando películas “serias” (“The Majestic”) con otras algo menos exigentes (“Me, myself and Irene, “Como Dios” o “El Grinch”). Esta dicotomía alcanzó su punto culminante con “Eternal sunshine of the spotless mind” para mí no sólo la mejor película de Jim Carrey sino una de las mejores de la década que ahora termina. Este título en concreto simbolizó un poco la confusión que presidía las relaciones del público con el personaje de Jim en aquellos años, quizás dicha confusión fue alentada por la forma en la que la película fue presentada en nuestros país, cambio de título incluido.






Me pregunto si con el filme que llega ahora a nuestras pantallas sucederá otro tanto. Los espectadores que acudan a ver “Te quiero Philip Morris”, y que no practiquen la sana costumbre de enterarse primero cual es el argumento de aquello que han decidido ver, sin duda podrían encontrarse con la sorpresa no de que Carrey interprete un personaje homosexual (gracias a Dios esto ya parece que no indigna a nadie) sino que incluso aparece en escenas de elevado tono sexual lo que sin duda producirá un desconcierto notable. En este sentido esto ya no parece una arriesgada jugada de Carrey para modificar su imagen sino que podría ser directamente el final de su carrera, uno casi se puede imaginar al representante del actor con el semblante de Ari Gold de rodillas suplicándole “No lo hagas, Jim, no lo hagas”. Por el momento la película no ha sido estrenada en Estados Unidos.





Lo peor de todo es que, sinceramente, Jim se la ha jugado a cambio de muy poco. Los realizadores del filme, cuyo único curriculum conocido es su participación como coguionistas en la simpática sin más “Bad Santa”, demuestran su bisoñez en un producto descompensado, mal dirigido, incapaz de aprovechar alguna de las sugerencias de una historia basada en un hecho real y en el que los momentos cómicos carecen de gracia y los trágicos sólo producen indiferencia. En definitiva una película hecha por cuasi aficionados que sólo quedara para la historia por la curiosidad que despierta ver a Jim Carrey y Ewan Mcgregor montándoselo juntos, que lastima.

7 Comments:

Blogger Deckard said...

La "compré" recientemente y he visto una hora. La paré y no sé si terminaré de verla. Una película que no se sabe de que va (o si va a ir a algún lado) después de una hora me parece de traca.

Se te ha olvidado El show de Truman que creo que fue la que dio realmente el pistoletazo a la "seriedad" de Carrey.

12:06 AM  
Blogger SisterBoy said...

Coño es verdad, una película que también fue presentada como una comedia jiji jaja

1:02 AM  
Blogger SisterBoy said...

Por cierto si tu afirmación es cierta (me refiero a esa de que no sabes de qué va una película a la hora de empezar a verla) yo no me acercaría a Mister Nobody

5:51 AM  
Blogger Vargtimen said...

Nadie debería acercarse a Mr Nobody. La escena del ángel en la sala de las almas, como si de un anuncio de Dodotis se tratara, y ese diseño de un mundo futuro a lo Luc Besson en "El 5º elemento" me mataron. Por no hablar del tufo a Medem que desprende parte de la historia.

Respecto a Carrey, nunca ma ha gustado como actor, pero ha hecho algunas películas interesantes y esa obra maestra de "El show de Truman", que probablemente hubiera sido igual de buena con cualquier otro actor en su lugar.

Ésta de Philip Morris no la he visto ni me llama mucho la atención. Últimamente me he vuelto mucho más selecto con el cine que veo.
Ayer vi "Eclipse".

10:32 AM  
Blogger SisterBoy said...

Yo de Mr. Nobody me quedería con la historia de los dos hermanastros, el resto es un poco excesivo.

¿Eclipse? Supongo que no te refieres a Antonioni.

Nos leemos después del partido

11:00 AM  
Blogger Vargtimen said...

No, me refiero a "Eclipse", la del vampiro y el hombre lobo de pectorales depilados que se pelean por una virginal señorita en la edad del pavo. Con su homónima de Antonioni me quedé frito.

1:35 PM  
Blogger SisterBoy said...

Pero hombre esas tontadas son para verlas en la tele un jueves de noviembre de insomnio

4:17 PM  

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