Thursday, March 22, 2012

Working with fire and steel



Voy a hacer huelga el próximo día 29. No porque crea que sirva para algo, de hecho hace bastante tiempo creo que sucede exactamente lo contrario. Desde la primera huelga general en democracia que recuerdo (allá por 1989), este tipo de demostraciones consisten básicamente en concentrarse en el centro de las grandes ciudades e impedir que los clientes de algún Macdonald cercano puedan comer sus porquerías en un espacio de tiempo aproximado de entre las diez de la mañana y las dos de la tarde, efectivamente cuando se leen las proclamas y se disuelven las manifestaciones las cosas vuelven más o menos a la normalidad. Seamos serios, esto no son huelgas, son huelguitas. Y no son huelgas porque las huelgas sólo valen cuando joden a alguien, por eso las que tienen éxito son las de pilotos, controladores aéreos, estibadores, trabajadores del metro y demás colectivos pequeños, compactos y con una gran capacidad para perturbar la rutina diaria de un país (que repito que al fin y al cabo es de lo que se trata en una huelga).

Por eso lo del jueves que viene será posiblemente un fracaso. En un país en el que la cantidad (y la calidad) de masa asalariada industrial se ha ido reduciendo progresivamente la huelga sólo la harán aquellos que no van a sufrir consecuencias por ello, esto es trabajadores veteranos con empleos fijos, funcionarios públicos y sindicalistas profesionales y por lo tanto blindados ante represalias. En resumen una minoría en estos tiempos que vivimos, el resto de la sociedad cotizante está formado por individuos con profesiones mal pagadas, parcializadas y con la espada de Damocles balanceándose sobre ellos, individuos que aun así se consideran privilegiados que no están dispuestos a jugarse lo poco que tienen por una huelga que en el fondo no cambiará nada.

Yo pertenezco al primer grupo, soy uno de los pocos trabajadores que no será despedido si hace huelga y que tampoco encontrará piquetes a la puerta de su banco de remos si decide no hacerla, por lo tanto tengo completa libertad y decido usarla a favor de no ir a trabajar ese día, no porque, repito, piense que sea algo útil, sino porque alguien tiene que hacerla y yo que nunca he podido ir a la huelga ahora que puedo ejercer ese derecho sin problemas me parece un pecado no hacerlo.

Mi opinión sobre los sindicatos no es mucho mejor que la de todos esos columnistas de extrema derecha que están bramando contra la convocatoria del 29, todos podemos contar historias de terror sobre liberados sindicales gandules (o directamente invisibles) o piquetes violentos (un error que supongo se volverá a repetir ese día por más que la violencia de signo contrario se producirá de forma más extendida, virulenta y también de forma más soterrada). Puede que un país con sindicatos fuertes y combativos sea un fastidio, pero un país con poca o nula actividad sindical es una tragedia, quizás los que no piensen así crean que la jornada de 40 horas semanales, los 30 días de vacaciones al año, las bajas por enfermedad pagadas y el seguro de desempleo se algo que los empresarios regalaron a los trabajadores por buen comportamiento y no algo que hubo que ganarse durante doscientos años de ladrillazos en la jeta de policías y esquiroles, barricadas, cristales rotos y sabotajes varios.

En resumen aquellos en cuya mano esté que lo del 29-M sea un fracaso lo más moderado posible que vayan a la huelga, y aquellos que no puedan hacerla por temor a perder sus precarios trabajos harán bien en no hacerla. Puede que sea un poco hipócrita subirse al carro cuando sólo se tiene que perder el salario de un día pero muchos hipócritas hacen bastante bulto que es de lo que se trata.

8 Comments:

Blogger El Impenitente said...

Pues yo soy de los de la espada de Damocles, con mi puesto de trabajo en el aire puesto que mi empresa está en el aire, sobreviviendo a base de ERES temporales y con la faena muy floja y entrando a base de arreones y a precio de puta, sin ninguna continuidad, por lo que plantearme o plantearnos hacer huelga teniendo una brizna de trabajo es una frivolidad y una irresponsabilidad siendo los que sean los motivos de la huelga. Eso, y que la opinión que tengo de los sindicalistas españoles (al menos de los que promueven la huelga) no es mucho mejor que la que tengo de la camorra napolitana, del integrismo islámico o de las juventudes hitlerianas.

3:33 AM  
Blogger 3'14 said...

Por calendario laboral, el jueves no me toca trabajar, pero saldré a la calle para hacer bulto, como bien señalas. También soy de la opinión que de poco o nada va a servir esta huelga, pero peor es quienes por lo menos podemos salir a manifestarnos (una vez más) no lo hagamos tal y como están las cosas. Al menos por los que están igual de puteados y no pueden permitirse faltar a trabajar ese día... En mi trabajo yo misma he recomendado a quienes tenían dudas de si hacerla o no, que no falten al curro. Igualmente deberíamos cubrir unos puestos mínimos que son en sí ya con los que se trabaja cada día. Con lo cual el efecto sería nulo, además de terminar recibiendo el golpe los usuarios (que no tienen culpa alguna) y los propios huelguistas, viendo reducido considerablemente su sueldo ese mes, al día descontado sumaríamos, la parte proporcional de vacaciones y paga extra, más el plus presencia (ni más ni menos valorado en un casi 10% del sueldo base) Un precio alto a pagar para..nada... Y es que creo que deberíamos tomar otro tipo de medidas para rehivindicar y luchar por los derechos que nos están aniquilando un atajo de sinvergüenzas, una gentuza que mucho pide apretar el cinturón (siempre a la puta y puteada masa trabajadora, y los que quisieran serlo y no tienen empleo) y poco muestran en soltar ningún privilegio.

Estoy completamente de acuerdo en esos analistas, pensadores, etc... que afirman que lo que le falla al movimiento social, al 15M y demás, es la falta de ideas concisas, prácticas, una ideología con soluciones reales, palpables y posibles. Además de, como en toda revolución, un liderazco claro.

4:24 AM  
Blogger SisterBoy said...

Como dijo alguien, sin un objetivo preciso lo del 15M es como una perfomance estilo "Amo a Laura".

10:44 AM  
Blogger Slim said...

yo no hago huelga nunca (soy un poco japonesa en ese sentido), aunque esta vez igual hago, porque he cambiado de trabajo y en la biblio en la que estoy ahora creo que van a hacer todos. Como no he empezado con muy buen pie, tampoco voy a dar el cante el jueves, que ya tengo bastante con que me critiquen por otras cosas.
pero que conste que tambien creo que no sirve para nada, que los usuarios no tienen la culpa, y que al fin y al cabo la mayoria voto al PP, coj...que querian?

12:13 PM  
Blogger SisterBoy said...

Slim me ocurre lo contrario, en mi ofi soy el único que la hace!

1:50 PM  
Blogger Ra está en la aldea said...

Estoy tan pero tan de acuerdo con todo lo que dices (sindicalistas, utilidad de las huelgas, doscientos años de luchas laborales a punto de irse por el retrete...) que no puedo más que aplaudir.

9:35 AM  
Blogger SisterBoy said...

Típico día de huelga, una sensación extraña como una mañana de domingo pero con las tiendas abiertas (algunas). Sorpresa en la manifestación, me esperaba la típica concurrencia de sindicalistas profesionales y jovenzuelos cuya vida laboral cabe en un sello de correos pero al final la asistencia ha sido masiva, no tanto como en la cabalgata del Viernes de Carnaval pero se habla de 80.000 almas, y eso es mucho en un sitio como este.

1:23 PM  
Anonymous Anonymous said...

REFRESCOSPEPITO SAID:

Juaz, 80.000 para Santa Cruz es como un millón para Madrid.

8:37 AM  

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