Sunday, January 31, 2010

Smell like teen spirit


Posiblemente sea esta la imagen más conocida del escritor norteamericano fallecido en estos días: la del artista vejete, misántropo y cascarrabias a punto de calzarle una hostia al paparazzo literario.

Como es bien conocido J.D. Salinger escribió un libro que le hizo mundialmente famoso y luego no volvió a disparar chícharo. ¿Por qué? pues no tengo ni idea puesto que, aparte de prácticamente no volver a escribir, tampoco era muy amigo de conceder entrevistas. Siempre que ocurre esto opino que suele ser o bien porque el escritor ha sido sobrepasado y aniquilado por la extraordinaria fama de su obra y teme no estar a la altura con su siguiente trabajo (como puede que ocurriera por ejemplo con los casos de Truman Capote y Juan Rulfo) o bien por la más mundana razón que sigue esa filosofía popular que dice "cría fama y échate a dormir".

En resumen ya sea por miedo, orgullo o vagancia lo cierto es que esta clase de comportamientos son difícilmente defendibles y además alimentan el morbo. En el caso de Salinger esta permanente huida del mundo trajo consigo, paradójicamente, un cada vez más intenso interés del mundo por él como prueba el incidente de la foto y otros que tuvo que soportar el ermitaño de tal modo que el escritor acabo siendo tan conocido por este detalle de su personalidad como por la inmortal obra que dejó al mundo.

Empecé a oír hablar de "El guardián entre el centeno" mucho antes de que el libro cayera en mis manos, la primera vez fue durante el visionado de la película "El coleccionista" cuando el torpe Freddy "Caliban" Clegg expresaba a Miranda su disgusto por el hecho de que un chico de clase alta se mostrara tan insolente e insatisfecho cuando lo tenía todo en la vida. Más tarde escuché la historia de la obsesión de Mark Dave Chapman por el relato que escribiera Salinger y cómo había recreado literalmente (incluyendo el encuentro con una prostituta) varios pasajes del mismo los días previos al asesinato de John Lennon. Posteriormente nos enteramos de que precisamente "El guardián entre el centeno" es una de las obras preferidas de muchos asesinos (junto con, casualmente, "El coleccionista").

Pero las citas y homenajes a la obra en otros libros, películas o incluso series de televisión han sido siempre constantes y casi todas ellas hacen referencia al libro como una obra que había sabido captar el espíritu de la adolescencia. A este respecto recuerdo un comentario crítico sobre cierta película que presumía de las mismas virtudes. En ese comentario el columnista se preguntaba cómo era posible que un adulto pudiera revivir el susodicho espíritu cuando una de las características necesarias para que el ser humano se convierte en un adulto es precisamente haber aniquilado al adolescente que una vez fue. Presiento que a este respecto ocurre como con las recreaciones de la niñez que obedecen más a una idea preconcebida sobre cómo nos gustaría que fueran los niños que a como realmente son.

Pero independientemente de todo esto lo cierto es que "El guardián entre el centeno" está en esa lista de libros que se supone que todo el mundo debería leer y que mucha gente ha leído (o dice que ha leído). Es esta una lista que contiene muchos títulos sobre los que existe dicho consenso, algunos de ellos ya los he leído y siempre supe que más tarde o más temprano tenía que plantearme el encuentro con el guardián de marras. Y lo cierto es que esperaba ese encuentro con algo de aprensión ya que, por lo que sabía de él, tenía el pálpito de que Holden Caulfield no me iba a caer demasiado bien con lo que, lógicamente podría terminar por aborrecer el libro. Y lo cierto es que, alejando de mí cualquier ánimo iconoplasta (sic), me revienta muchísimo que no me guste alguna de las obras literarias tan universalmente celebradas.

No ocurrió tal cosa y lo cierto es que el libro me agradó bastante y el tal Holden lejos de ser un niñato malcriado no se me aparecía sino como otro chaval de 17 años que todavía no sabe bien dónde tiene las pelotas, que siente horror ante la perspectiva de convertirse en alguno de los adultos que le rodean -y a los que detesta- y que sólo encuentra consuelo en la compañía de su hermana pequeña. Son precisamente esos pasajes de amor fraternal, alejados del tono sarcástico que preside buena parte del resto del relato, los más hermosos y perdurables.

En definitiva que, y en lo que a mí respecta, "El guardián entre el centeno" es un libro de la lista de libros-que-ya-deberías-haber-leído-muchacho que verdaderamente merece la pena conocer, o al menos mucho más que otros de esa lista como por ejemplo el también célebre relato para adolescentes "El lobo estepario", una obra que en su día me causó tal grado de sopor que no tuve más remedio que abandonar su lectura.

En fin, que descanse en paz el hombre porque el escritor hace mucho que ya había muerto

Me imagino a muchos niños pequeños jugando en un gran campo de centeno y todo. Miles de niños y nadie allí para cuidarlos, nadie grande, eso es, excepto yo. Y yo estoy al borde de un profundo precipicio. Mi misión es agarrar a todo niño que vaya a caer en el precipicio. Quiero decir, si algún niño echa a correr y no mira por dónde va, tengo que hacerme presente y agarrarlo. Eso es lo que haría todo el día. Sería el encargado de agarrar a los niños en el centeno. Sé que es una locura; pero es lo único que verdaderamente me gustaría ser. Reconozco que es una locura.


15 Comments:

Blogger Deckard said...

Pues yo lo tengo pendiente, me lo apuntaré, pero una de las razones para no leerlo es que nunca me ha gustado el título, para que veas.

12:54 AM  
Blogger SisterBoy said...

¿En serio? pues no parece un título que predisponga en contra de su lectura, me refiero a que no es como si se llamara "Los secretos ocultos del Vaticano"

1:22 AM  
Blogger bolboreta said...

Yo también lo tengo pendiente desde hace mucho. Ya te contaré...
Y Los secretos ocultos del Vaticano produce una curiosidad de morirse, te diré.

3:03 AM  
Blogger SisterBoy said...

Jo pues yo estoy aburrido de todos esos novelones de templarios y/o vampiros y eso que no he leído ninguno.

Por cierto supongo que la misantropía del personaje tampoco permitió una adaptación cinematográfica de la historia (yo al menos no conozco ninguna), a ver si eso cambia.

3:24 AM  
Blogger bolboreta said...

Y haces muy bien en no leerlos. Yo caí en la trampa de Dan Brown y juré por todo lo más sagrado que jamás volvería a leer basura.
Cuando lea El guardián... te contaré si me gustaría una adaptación.
Te veo en el post de abajo ;-)

3:28 AM  
Blogger Vargtimen said...

Leí "El guardian entre el centeno" cuando tenía 19 o 20 años, recomendado por mi hermano mayor, y tengo que decir que lo devoré. Lo leí dos veces, creo. Luego de Salinger solo leí otra cosa más, el relato "Un mal día para el pez platano". Y es que como decís, hay títulos que incitan a la lectura.
Descanse en paz.

3:51 AM  
Blogger Mery said...

En cuanto al título yo lo leí como "Il giovane Holden"... vamos na que verXD
Recuerdo que me encantó, pero nada más. Vamos que hace muchísimos años que lo leí y urge una segunda lectura.

4:15 AM  
Blogger Deckard said...

Nunca le vi sentido a que un guarda estuviera escondido entre el centeno. Soy asín.

5:05 AM  
Blogger SisterBoy said...

Bueno sombrero de copa en italiano es "Il capello cilindrico" :)

6:09 AM  
Blogger Realice said...

En casa de mis padres andaba una edición argentina, en la que el título era 'El cazador oculto'.

Y es que la traducción del título de ese libro tiene telita... mirad si no la discusión interminable en http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com/2010/01/mas-sobre-salinger-y-su-novela.html.

Por lo menos en castellano se lo han currado un poco más que en italiano, Mery :D

7:21 AM  
Blogger El Impenitente said...

En mi adolescencia estaban de moda "Siddartha", "1.984", "Un mundo feliz", "Juan Salvador Gaviota" y "El principito". De todos ellos creo que sólo me reelería el último.

No sólo digo que me he leído "El guardián entre el centeno" sino que me lo he leído. Como tú acudí a él como una obligación y fue una devoción. Me gustó y aunque soy de la opinión de que no se deben recomendar libros, pues siempre lo hago.

Para mí Salinger siempre fue un prototipo de inteligencia, alguien que sólo trabajó una vez en su vida y que vivió para los restos de ese esfuerzo. Algo así como los The Knack o Mendieta. Aunque, por lo visto, deja mucha obra póstuma e inédita que sus herederos, si es que los tiene, tratarán de rentabilizar a la mayor brevedad.

7:45 AM  
Blogger SisterBoy said...

Es posible que eso de "catcher" haga referencia a un término heredero del baseball, who knows

11:17 AM  
Blogger SisterBoy said...

Vaya según el hilo de traductores bizantinos es precisamente esa palabra la clave de la traducción.

11:23 AM  
Blogger Adso said...

Deberías leer "El lobo estepario".

Y no solo de "A sangre fría" vive el lector de Capote. "Música para camaleones" no es novela, pero es brillante.

Y al contrario que tú, yo sí creo que Salinger ha seguido escribiendo. Y terminará publicándose.

En cualquier caso, recomiendo "Mao II" de Don Delillo, en el que reflexiona sobre un personaje que bien podía ser Salinger.

Por cierto, el nuevo Salinger es Thomas Pynchon.

12:13 PM  
Blogger SisterBoy said...

Tengo entendido que Thoms Harris (el de Anibal Lecter) tampoco es un tipo muy sociable

3:53 PM  

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