Thursday, July 19, 2007

Abecedario del Crimen Capitulo IX: La novia de la muerte

La primera vez que supe de este asunto fue a través de la lectura de “A sangre fría” de Truman Capote. En este libro se describía cómo en el juicio de otra pareja de asesinos (que acabó haciendo compañía a Perry y Hitchock en el corredor de la muerte) el público asistente estaba formado en su mayoría por adolescentes debido a que los dos acusados eran jóvenes extraordinariamente guapos. Recuerdo lo mucho que me extrañó aquella historia. Por muy adonis que fuesen aquellos tipos no dejaban de ser un par de asesinos que habían cometido una serie de crímenes terribles y absurdos ¿Qué atractivo podía encontrar nadie en esa clase de gente?.

A lo largo de los años fui conociendo más detalles sobre este fenómeno al que la Biblia del Mal dedica un par de capítulos. Al parecer el término con el que se conoce a estas mujeres enamoradas de criminales famosos es “exaltadas” nombre con el que se bautizó a los enjambres de admiradores que atestaron la sala donde se juzgó a Robert Chambers una especie de Patrick Bateman de carne y hueso.


En palabras de la escritora Sheila Isenberg autora del libro “Women who Love Men who Kill” no existe asesino célebre que no haya sido literalmente perseguido por docenas de mujeres independientemente de su aspecto o del acto cometido, desde Ted Bundy (todo un figurín para el dudoso gusto de la América de los setenta)


hasta Danny Rolling un individuo tan repulsivo como los crímenes por los que fue condenado



También las mujeres asesinas tienen sus admiradoras. Así ocurrió en el caso de Myra Hindley celebre exterminadora de niños británica y su novia Patricia Cairns, antigua monja reconvertida en funcionaria de prisiones. Sus encuentros sexuales tenían lugar en la capilla de la prisión y posteriormente cada una se masturbaba a solas a horas concertadas. A Hindley le cayó un año adicional y a Cairns seis meses por planear una fuga.





Tal vez las mujeres corrientes se pregunten en qué radica el fuerte atractivo de asesinos múltiples y uxoricidas. Una buena explicación es la ofrecida por el psiquiatra David Abrahamsen, que actuó en el caso Berkowitz (más conocido por su nombre de guerra “el hijo de Sam”). En sus propias palabras “La mayoría de estas mujeres se sienten desgraciadas, frustradas e insatisfechas. Se tienen en baja estima y quieren unirse a figuras poderosas”. A esto hay que añadir que amar a un hombre encarcelado ofrece cierta seguridad. El reo es un blanco fácil para el afecto y está dispuesto a responder con entusiasmo a toda clase de requerimientos. Además es fácil idealizar al objeto amoroso encarcelado porque la perspectiva de que el vínculo se consume es escasa. Esta mezcla de celibato y distancia dolorosa es adecuadísima para las católicas estrictas, abrumadora mayoría entre las pretendientes de asesinos.


El problema empieza cuando el recluso queda en libertad. La gratitud se extingue y la relación se revela ficticia. Según la consejera de prisiones Kathryn Parris “la mayoría de las mujeres ligadas a presos describen niveles de pasión e intimidad emocional que sólo se encuentran en los libros.” De todas maneras dada la gravedad de los cargos de los asesinos celebres estas mujeres pueden estar seguras de que su amor nunca terminará en desengaño.

De vez en cuando la atracción inicial puede terminar en matrimonio como en el caso de Ronald Kray un gangster londinense con modales de psicópata que se casó en 1989 con la joven Kate Howard. Lo mismo ocurrió con Richard Ramírez un drogadicto colgado del Heavy Metal que aterrorizó los suburbios de Los Ángeles durante la primavera y el verano de 1985 y que va ya por su segundo matrimonio


Y Charles “Tex” Watson autor material de la masacre en la mansión de Sharon Tate no sólo se casó sino que incluso ha tenido tres hijos (cuatro según otras versiones) en el transcurso de su condena a cadena perpetua

Con todos los respetos para “the power of love” está claro que ninguna de estas mujeres anda muy bien de la cabeza pero en ocasiones las cosas van incluso más lejos y un claro ejemplo de ellos es la historia de Verónica Lynn Compton un emprendedora morena de 23 años que adoraba las historias de crímenes reales y fantaseaba con llegar a ser poeta, dramaturga y actriz. En 1980 empezó a escribirse con Kenneth Bianchi, un chulillo italiano que junto con su primo Angelo Buono habían formado el dúo de asesinos conocido como “los estranguladores de las colinas”


. La excusa para la relación epistolar era que Verónica solicitaba al asesino su opinión como experto acerca de una obra que estaba escribiendo sobre una asesina en serie que engañaba a la policía inyectando semen en las vaginas de sus victimas. El pedido de Verónica llamó la atención de Bianchi y aún más lo hizo el aspecto de su admiradora cuando ésta fue a visitarlo a la cárcel. Pronto las visitas llegaron a las dos diarias y la pareja empezó a soñar con un futuro conjunto en el que recorrían el mundo en un crucero de muerte, rodeados por los frascos que exhibían los genitales de sus victimas.

Pensándolo bien si Verónica estaba libre el sueño no era del todo imposible. Puesto que Bianchi se hallaba entre rejas, ella mataría por los dos y además pondrían en práctica la técnica que la muchacha había ideado en su obra teatral. Además usando el semen de Bianchi, él la acompañaría en algo más que en espíritu. Dicho y hecho un día antes de la acostumbrada visita Bianchi se masturbó dentro de un guante que luego pasó a su novia. Ella recogió la preciosa carga y voló al pueblo costero de Bellingham donde se registró en un motel; luego escogió en un bar local a una camarera de aspecto adecuado. Tras algunas copas Verónica le pidió a Kim Breed- así se llamaba su nueva amiga- que la acompañara al motel para tomar una última copa. Una vez en la habitación, Verónica se acercó a su victima de puntillas y trató de estrangularla. Pero resultó que Kim, una entusiasta del aerobic, estaba en plena forma de manera que arrojó al suelo a Verónica con una llave de lucha y poco después la media naranja de Bianchi estaba en una celda acusada de intento de asesinato.

En prisión Verónica cambió el destinatario de sus cartas, dirigiéndolas ahora a Douglas Clark que ya durante su carrera como asesino se había servido de su novia Carol para que le consiguiera victimas. Clark respondió a las cartas de Verónica con la fotografía de un cadaver decapitado





Por su parte Bianchi sentó la cabeza y en 1989 se casó con otra novia epistolar que le había salido (Shirley J. Book) en una ceremonia celebrada en prisión.

24 Comments:

Blogger Arual said...

Desde luego que muy bien de la cabeza no estan estas mujeres...

1:06 AM  
Anonymous Ra está en la aldea said...

Cielos, esta historia es tan rocambolesca que te la cuentan en una película y piensas que el guionista ha estado abusando del ritalín.
Lo que más me ha gustado ha sido ese mensaje de "el aerobic puede salvar su vida".

1:33 AM  
Blogger Zar Polosco said...

Sigo pensando que deberías abrir un blog temático con entradas semanales del abecedario del crimen.

Luego deberías abrir también el blog temático sobre Riqui Ricardo con entradas diarias.

El público demanda tus escritos y tus historias. Te debes a tu público, Sisterboy. Y a su curiosidad insana.

Yo también me quedo con lo de "el aerobic puede salvar su vida". Respecto a la incomprensibilidad respecto a la fascinación que ejercen los reos sólo es comparablerse a pensar que Sergio Ramos tenga una corte de admiradoras. Vuelvo a citar por enésima vez a Conrad con aquello de "la fascinación por lo abominable".

3:42 AM  
Blogger SisterBoy said...

Seguro que esa mujer fue estrella invitada del programa de Jane Fonda. La mayor parte de las historias reales de crimenes serian rechazadas si se presentaran en forma de guión por demasiado escabrosas o demasiado inverosimiles.

3:49 AM  
Blogger SisterBoy said...

Lo de Ivan Helguera sí que es inexplicable

3:49 AM  
Blogger Slim said...

me libro de la tentacion de enamorarme de un preso porque no soy ni catolica ni estricta.

pero de septiembre no pasa, me apunto a aerobic. mas vale estar preparada...

4:46 AM  
Blogger Deckard said...

La otra moraleja es que si ves a una mujer con un guante lleno de semen es mejor no preguntar y salir corriendo.

Hay una anécdota sobre lo verosímil y lo real en el primer libro de William Goldman que algún día reproduciré para que me puedan demandar por piratería.

5:33 AM  
Blogger SisterBoy said...

Oh si no puedes encajar la anecdota esa en la onda de tu blog te cedo un espacio aqui que este blog sirve para todo.

5:36 AM  
Blogger Arual said...

Si es que la realidad siempre supera a la ficción, pero yo me temo que también tendré que apuntarme a aerobic... por si las moscas!!!

6:12 AM  
Blogger 3'14 said...

Nunca comprenderé la facilidad que tienen algunas personas de complicarse la vida.

7:39 AM  
Blogger Queer Enquirer said...

Pues yo he aprendido que "uxoricida" significa "hombre que mata a su mujer".

4:44 AM  
Blogger SisterBoy said...

Ideal para dejarlo caer en una conversación

10:13 AM  
Blogger Vargtimen said...

Qué lío de novias, cartas y relaciones. Esto parece una peli de Rohmer pero con psicópatas: "Pauline en la trena" o "El guante lleno de semen de Clara".

Lo de Sergio Ramos es inexplicable. Cualquier asesino en serie tiene más sex-appeal.

10:34 AM  
Blogger -Monique- said...

Wowww!!
Que gran post..
Que dedicación y tremendo abecedario
Wow
Felicitaciones
Besos

5:12 PM  
Anonymous una sociópata said...

Veo que todos hemos pensado lo mismo (y me refiero a lo del aerobic,no a lo de Sergio Ramos,que no es mi tipo precisamente pero todo sea por la causa)

3:37 AM  
Blogger elbé said...

No sabía que este blog era tan educativo, creo que tendré que pasar más a menudo.

6:09 AM  
Blogger SisterBoy said...

Monique y Elbe se les saluda y se les distingue.

Sociopta más bien yo diría que TODAS han pensado en lo mismo

7:43 AM  
Anonymous una sociópata said...

Pues también es verdad

1:29 PM  
Anonymous g. said...

Hola Sister, jastikakí. mucho y bueno para leer-te veo, bso.

4:53 AM  
Anonymous g*** said...

Poco y nada de cine in Paris, only Two days in idem: Quería Persépolis pero mira. yalavianvisto :-(

4:54 AM  
Blogger SisterBoy said...

Pues espero tu dictamen sobre ella, bienvenida :)

7:33 AM  
Anonymous g. (bis) said...

Principio desastrozo casi de vergüneza o marchar del cine. A los 15/20 minutos levanta "casi" hasta el cielo (está claro todo el tiempo que Julie delphie está jugando, divirténdose y etcéteras) y sigue "assez bien" hasta el final que no es caiga sino que se estrella contra el cemento. En ningún momento nos preocupamos, salimos del cine así como con sonrisa, destroza a los franceses con mucho amour y....a verla, a verla...después conversamos ;-)

9:03 AM  
Blogger Gloria Camacho. said...

Muy bueno el blog, me gustó, lo que no sabía era que Richard Ramírez iva por la segunda esposa, yo sólo sabía de Doreen... bueno, si pueden conseguir más info al respecto, es que yo estoy enamorada de Richard Ramirez!!! Veo que soy la única de este foro que se ha enamorado de un asesino en serie, pero bueno, es un amor platónico, en verdad no sé si saldría con él, pero está guapísimo.

12:32 AM  
Blogger SisterBoy said...

Estupendo Gloria, me alegra tú comentario porque así podrías explicarnos las razones que llevan a alguien a enamorarse de un individuo como Richard Ramirez. Aunque quizás es mejor que esperes a una próxima entrada del Abecedario del Crimen donde volveremos a hablar de uno de esos amores fatales. Te esperamos entonces, un saludo

5:22 AM  

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