Friday, September 19, 2008

Che, el argentino



La mejor definición de lo que es esta película la escuché de labios del propio Benicio del Toro durante la promoción de la misma. El actor venía a decir más o menos que: “hay muchas interpretaciones de la figura del Che, pero esta es la nuestra”.

Efectivamente de eso se trata. Tratar de llevar al cine de una forma objetiva una figura tan controvertida como la de Ernesto “Che” Guevara (cuya importancia como icono supera incluso su importancia como figura histórica) es una tarea muy complicada sobre todo cuando se narran acontecimientos que todavía hoy son objeto de debate apasionado.

Haciendo una analogía (y salvando las lógicas distancias) podríamos comparar esta película con la también reciente “Tropa de elite” en la cual yo tengo la sensación de que el director admitía la imposibilidad de abarcar en un solo filme todas las variantes del monstruoso problema de la violencia en las favelas y elegía contar la historia desde el punto de vista de uno de los protagonistas del drama (en este caso un capitán de policía). El punto de vista elegido por Soderbergh es el del propio Che Guevara pues gran parte de lo que se narra está sacado de sus propios escritos. No creo que sea una postura cobarde, me refiero a que no creo que se haya hecho como parte de un plan de defensa contra las muchas críticas que sin duda recibirá este proyecto. Más bien lo veo como una opción honesta por una subjetividad explicita antes que por una objetividad que, como se ha dicho, no sólo resulta imposible sino que incluso puede resultar pretenciosa y, paradójicamente, también puede terminar por ser parcial.

Según los productores del filme la idea original era narrar los acontecimientos que concluyeron con la muerte del Che en Bolivia tras su frustrado intento de extender la revolución a aquel país. Al final esta película efectivamente se hizo, se llama “Guerrilla” y será la segunda entrega de este largo biopic. Los responsables de la película llegaron a la conclusión de que sin la larga introducción que representa “Che, el argentino” es muy difícil llegar a comprender los motivos que empujaron al guerrillero hacia su aventura boliviana. También me parece una decisión bastante defendible, sobre todo teniendo en cuenta la larga duración de esta primera entrega (más de dos horas). Es más, incluso creo que sería conveniente ver también “Diarios de motocicleta” algo que haré algún día.

Tal y como cuentan los productores, efectivamente “Che, el argentino” es el relato de los primeros años de la revolución cubana narrados –al menos durante la digamos primera parte de la película- de una forma minimalista, fragmentada y muy poco explicativa para lo que suele ser una obra biográfica hasta el punto de que da la impresión de que los guionistas ya presuponen al espectador al tanto de una serie de hechos históricos como el asalto al cuartel de Moncada o la expedición del Gramma. Sin embargo esta parte de la narración me parece lo mejor de la película con esa descripción austera y punteada de anécdotas, en ocasiones incluso divertidas, de la cotidianeidad de la lucha armada en Sierra Maestra en el que los combates (al contrario que en otras películas por el estilo) son breves y escasos. Es una historia sobre hombres en guerra y no sobre guerras.

De todos modos el hecho de que las escenas de la vida en la selva estén continuamente alternadas con otras en las que se narra la comparecencia de Guevara en las Naciones Unidas parece obedecer a un intento de sustentar con algún tipo de discurso político el desarrollo del argumento aunque este segmento del filme es igualmente brillante sobre todo porque describe la visión que en aquellos años se tenía en Estados Unidos de lo que estaba significando la revolución cubana tanto desde un punto de vista de clara oposición (las manifestaciones anti castristas y ese bizarro atentado frustrado) como el del simple deseo de conocimiento no exento de mera curiosidad burguesa (las entrevistas en televisión y esa fiesta de intelectuales de la que el Che se marcha con cierto escepticismo).

La que podríamos llamar segunda parte comenzaría con la extensión de la guerra a los llanos y a las ciudades y siento bastante menos aprecio por ella. Aquí la película se torna en algo más parecido a lo que se supone que tiene que ser una narración de acontecimientos históricos, sobre todo en la parte que se describe la batalla de Santa Clara y, sin dejar de estar igual de bien filmada, ya no me pareció tan interesante como lo que habíamos visto hasta ese momento.

Ignoro si la película originalmente está rodada en inglés pero sentía bastante aprensión hacia cómo se había hecho el doblaje, una aprensión que afortunadamente no se ha visto confirmada. El resultado es perfectamente aceptable e incluso se ha tenido la deferencia de mantener en inglés con subtítulos en español toda la parte que tiene lugar en Nueva York. Bien por eso.

Casi no creo que sea necesario hablar de la interpretación de Benicio del Toro, para mí uno de los mejores actores que existen en la actualidad, que no es que interprete al Che sino que se convierte en él.







Lo mismo cabría decir de los actores que interpretan a Fidel Castro (Demian Bichir) y al cachondo de Camilo Cienfuegos (Santiago Cabrera). En cambio no estoy tan contento con lo que hacen Unax Ugalde y Elvira Minguez quizás porque buena parte de lo que tiene que ver con sus personajes se quedó fuera del montaje final

En resumen me ha parecido una película cuya mayor virtud consiste en encontrar el tono adecuado para contar parte de la vida de un personaje cuya significado histórico todavía sigue siendo hoy objeto de controversia incluso en un mundo tan despolitizado (en lo que se refiere a las ideas) como el nuestro. A ver que pasa con “Guerrilla”.

16 Comments:

Blogger Vargtimen said...

Ultimamente veo poco cine, así que no puedo comentar sobre las películas que dices.

A ésta le tengo ganas, más por Benicio del Toro que por el propio Ché. A ver si voy un día al cine, aunque de momento también tengo pendiente la nueva de Woody Allen y esa de "El tren de las 3:10" que dicen que es bastante buena.

11:21 AM  
Blogger SisterBoy said...

Pues si tu aliciente es Benicio entonces no saldras decepcionado.

La del tren la vi ayer. Tiene un comienzo muy flojo pero va mejorando y el final es muy bueno. Además me sirvió para recordar la pelicula original (esto es un remake) que pensaba que no había visto.

La de Woody Allen no pienso verla doblada así que habrá que usar otros medios.

Mañana ire a ver "Los extraños" aunque los comentarios que estoy oyendo no me dan buena espina

11:32 AM  
Anonymous Marina Khalo said...

¡Che pibe!
Mañana te leo y te comento. Que lo sepas.

Un saludo

12:49 PM  
Blogger Cinephilus said...

A priori, no me atraía la peli en exceso (no soy muy afín al género de las biografías), pero tras leer tu crítica, creo que le voy a dar una oportunidad. Ya te contaré qué tal (y sí, estoy de acuerdo, Del Toro es uno de los grandes). Un abrazo grande

2:12 AM  
Blogger Realice said...

Cinephilus, yo también le tengo bastante manía al biopic como género(es que cuando te he leído me he sentido reflejada :)); pero esta peli no es un biopic al uso, la forma de narrar no tiene nada que ver. Luego te gustará o no te gustará... pero no tiene el corte típico de las pelis biográficas, ciertamente.

5:49 AM  
Blogger SisterBoy said...

De hecho la razón por la que fui a verla fue que los comentarios que oi sobre ella hablaban precisamente de una forma heterodoxa para lo que suele ser una pelicula biográfica.

Por cierto, como siempre que se menciona este tema, aprovecho para decir que "Patton" es el mejor biopic jamás filmado

6:00 AM  
Anonymous Marina Khalo said...

Bien, sister, si ayer no te leí fue porque no había visto la película. Hoy fui al cine. Acabo de leer tu comentario y una vez más, confirmo que es un placer leerte. En cuanto a críticas cinematográficas, tienes precisión de bisturí y manos de médico. Diagnosticas acertadamente y con prudencia. (Releo). ¡Dios!, se nota que la figura del Che como médico me ha calado tanto como el sirimiri tropical en las camisas de los guerrilleros.

Yo, que no soy mitómana, confieso admiración al Benicio Del Toro. Del Che he leído algunas cosas y tiene palabra de poeta. Me quedo con el hombre médico, humano y literario. Lo otro, hablar mucho de él es la mejor manera de rematarlo. Como decía la canción “me vienen a convidar a definirme, me vienen a convidar a tanta mierda...”.

Es de esas películas en las que no salgo decepcionada. Y eso, ya es mucho.

P.D. No te pierda “Diarios de motocicleta”

10:45 AM  
Blogger SisterBoy said...

Ya te digo que ahorita me entró curiosidad por verla y también por ver la siguiente. No sé por qué no la vi en su día.

11:56 AM  
Blogger El Impenitente said...

"Patton" es enorme, pero "Zelig" no le va a la zaga (en mi opinión). Ahora, ¿es "Zelig" un biopic? Chatis the question.

12:27 PM  
Anonymous Ra está en la aldea said...

Pues hombre, yo creo que Zelig biopic biopic no es. Es falso documental, un género que mola muchísimo más, dónde va a parar.
Del Che como icono pop (argh, esas dos palabras son francamente repulsivas) da buena muestra una exposición fatal montada que vi hace un año en la que descubrí la existencia del helado "Cherry García". Sublime.

6:45 AM  
Blogger Slim said...

a mi me gustan los biopics, me gusta el che y me gusta benicio asi que tengo que verla. ademas vi el trailer en el cine y me quede con muchas ganas (no tantas como despues de leerte)

ya tardas en ver la de la motocicleta, que es un encanto de pelicula.

6:46 AM  
Blogger SisterBoy said...

Ya la tengo "comprada" :) a ver si cae en estos días

6:51 AM  
Blogger elsupersonico said...

La película no me disgustó, pero se olvida tan rápido como se ve.

Saludos veloces

3:47 PM  
Blogger SisterBoy said...

Es posible pero creo que más rapido se olvidaría aún de haber se hecho un biopic al uso.

12:09 AM  
Blogger elsupersonico said...

Una película que pretende tener un estilo semi-documental sobre el CHE no puede presentarnos su figura de una manera tan poco profunda y partidista. La película es un retrato superficial, donde el ejército son los malos malísimos y el Che el bueno, buenísimo, que hasta cura a los enfermos y la gente le adora.

Yo ví la película porque me interesa la figura del Che, pero creo que se podría haber hecho mucho más, ya que un personaje de ese calibre, con esas ideas, estoy seguro que su figura y personalidad eran mucho más complejas y se pueden encontrar contradicciones en su discurso y manera de actuar.

Por no hablar, claro, de que la última media hora es una película d acción sin más.

En cualquier caso, insisto, la película se deja ver y me entretenió, per no la considero ninguna radiografía de nada, ni de nadie.


Saludos veloces

2:14 AM  
Blogger SisterBoy said...

Yo creo que los realizadores son honestos a la hora de admitir la imposibilidad de un acercamiento objetivo o contrastado de la figura del Che y prefirieron enfocar la pelicula desde un sólo punto de vista. Me parece tan admisible como una pelicula filmada desde una optica totalmente contaria a la figura histórica.

5:52 AM  

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