Sunday, December 19, 2010

Nacido muerto



En el año 1995 el director Alex de la Iglesia consiguió un importante éxito de crítica y público con “El día de la bestia”, posiblemente una de las películas más importantes (una calificación innegable dejando a un lado los gustos personales de cada uno) de los últimos 15 años.




El realizador vasco ya había conseguido un estimable grupo de espectadores fieles a su estilo y al cambio de tendencia que dicho estilo representaba (en contraste con el agotado cine de los ochenta) con su opera prima “Acción Mutante”, pero el éxito de su segundo largometraje provocó que su nombre quedara, quien sabe si a su pesar, ligado a una forma lúdica y despreocupada de hacer cine, mucho más volcada en complacer al público (sin llegar a caer en la vulgaridad de las producciones de los hermanos Ozores) antes que al ego del propio autor.

Pero curiosamente esa forma de hacer cine, al menos en lo referido a la carrera de Alex de la Iglesia, murió precisamente con ese filme, y el director vasco se dedicó en lo sucesivo crear un tipo de historias que fueran precisamente reflejo de sus gustos y obsesiones así como a tratar de radiografiar aspectos de la idiosincrasia de su país siempre en relación con su propia experiencia vital. Así ha sido desde entonces hasta ayer mismo (con la excepción de “Los crímenes de Oxford” que ya comentamos en su día).

No soy un gran seguidor de la filmografía de Alex (me permitiré la familiaridad de llamarle por su nombre de pila so pena de tener que usar la cacofónica coletilla “de De la Iglesia”), sí soy un admirador de la ya mencionada “El día de la bestia” así como de “La comunidad”, en cuanto a “Acción mutante” y “Perdita Durango” las dejé a la mitad, “Los crímenes de Oxford” me resultó irrelevante y “800 balas” me pareció directamente una mierda. Pero me gustaría mencionar sobre todo de “Muertos de risa” la última película suya que vi (antes de ver esta lógicamente).

Tras el paréntesis de “Perdita Durango”, “Muertos de risa” se perfilaba como la vuelta de Alex a los dominios del gran espectáculo para todos los públicos (dicho esto no en el sentido tradicional referido a la edad de dicho público), algo a lo que ayudó una promoción previa quizás un poco engañosa.



Pero lo que el público se encontró fue algo diferente, una declaración de autoría, un “ahora hablaré de mí” y sobre todo una primera referencia a una dimensión espacio-temporal (la España del Tardo franquismo y la Transición) en la que Alex de la Iglesia nació y creció, una dimensión demasiado fantástica como para contarla de forma realista. El resultado fue que los espectadores se sintieron en su mayor parte defraudados, algo que no pareció importar demasiado al realizador vasco que siguió ahondando en su particular análisis (siempre en relación con su propia biografía sentimental) de la España presente y pretérita, unas veces con acierto –“La comunidad”- y otras sin él -“800 balas”- con la salvedad de la, repito, insulsa “Los crímenes de Oxford”.



Llega ahora “Balada triste de trompeta” avalada por varios premios del Festival de Venecia y por el aplauso de algún ilustres contemporáneo (tanto en edad como en criterios cinematográficos) de Alex.



Desde que la película empezó a ser visionada por críticos y espectadores de dichos festivales hay una frase que se ha usado continuamente para definirla: “salto sin red”. Particularmente encuentro esa expresión de lo más adecuada porque estamos sin duda ante la propuesta más arriesgada del autor (incluyendo sus primerizas “Mirindas asesinas” y “Acción mutante”) y posiblemente una de las más arriesgadas que el cine español haya lanzado nunca y que esté dirigida al gran público. Alex de la Iglesia prescinde en esta ocasión de cualquier clase de complacencia con dicho público, al tiempo que ahonda de modo más intenso que nunca (y posiblemente por última vez pues la catarsis parece ya definitiva) en ese territorio mítico de la infancia de los setenta en la que da la sensación de que pasaron las últimas cosas verdaderamente importantes (tanto a él como al país en general), por más que mi opinión pueda estar distorsionada por el hecho de que soy sólo cuatro años más joven que el autor de la historia (a este respecto imposible que nadie de nuestra generación pueda evitar que se le pongan los pelos de punta con los títulos de crédito del principio).




Pero es importante resaltar que “Balada…” no es la recreación de una época, sino de un estado de ánimo, una película personal en el sentido de que es el reflejo de un sentimiento más que una autobiografía al uso, y por lo tanto es tan absolutamente caótica y desquiciada como lo sería una transcripción al celuloide de una historia psiquiátrica de España, una España representada en el personaje de Javier (Carlos Areces al que algunos ya hace tiempo que habíamos descubierto), símbolo de una generación nacida de las cenizas de la Guerra Civil, reprimida y desquiciada, hijos del agobio y el dolor.




Pero repito que todo esto resulta una simple elucubración sobre el significado de una historia tan difícil de analizar como los recuerdos de un niño de ocho años de la España de 1973. Esta película es el “Ocho y medio” de Alex, su “Stardust memories”, e incluso si me apuran su “Inland Empire” y todo ello filmado en un tono que por momentos me hizo recordar a Brian de Palma en su vertiente más desequilibrada, la de “El fantasma del paraíso”, “Fascinación”, “Scarface”, “Doble Cuerpo”, “En nombre Caín” o “Femme Fatale”, aquel que no trataba de plagiar el cine de otros autores (Hitchcock, Howard Hawks) al igual que Alex no pretende plagiar a Berlanga o Ferreri, sino de trasladar al espectador de nuestro tiempo los sentimientos que se escondían detrás de sus historias desprovistas de cualquier ambigüedad o sutileza al que la censura (oficial o subrepticia) sometía a los grandes maestros del pasado.

Yo siempre he dicho que Alex de la Iglesia me resulta tan o incluso más atractivo por su figura pública que por sus películas, es uno de los pocos cineastas nacionales cuyas entrevistas no dan vergüenza ajena, y su forma de ver el mundo y el cine se parecen bastante no a la mía propia sino a la de alguien a quien se le supone un criterio particular. Pero con esta película se ha ganado para siempre mis respetos (y nótese el hecho de que ni siquiera he dicho si me ha gustado, algo que considero poco relevante en este momento), como el mismo dijo, con “Balada triste de trompeta” ha puesto los huevos encima de la mesa. Sólo por eso valdría la pena ir al cine.

21 Comments:

Blogger Slim said...

vaya, pues ire a verla! desde luego por tus palabras dan ganas, aunque mereceria una segunda parte: "y ahora os cuento la critica de la pelicula como suelo hacer".

9:52 AM  
Anonymous pinte said...

Cuestion de gustos. "El día de la Bestia", excesivamente alabada quiza por ser su primer largo, no me gustó. Perdita Durango me horroriza. Mis peliculas favoritas de Alex de la Iglesia son La Comunidad y 800 balas que me han gustado mucho. Balada Triste de Trompeta es violencia pura y dura,demasiado violenta.

10:08 AM  
Blogger SisterBoy said...

No creo que sea una película para analizar del modo habitual, repito que algunos estamos demasiado cerca de la experiencia vital de Alex en relación con España como para que nuestra opinión sea objetiva, ya nos contaras.

Pinte la violencia es dura pero no pura, no creo que sea justo decir que esta película trate de dos payasos partiendo la pana por ahí, si así fuera sería todavía un producto a valorar pero creo que hay mucho más aparte de eso. Por cierto no me suena tu nick así que si es la primera vez que entras bienvenido seas.

11:32 AM  
Blogger El Impenitente said...

No sé si te he he dicho alguna vez que considero al Raphael de los sesenta y primeros setenta como uno de los grandes.

Iré a ver los créditos de la película para que se me pongan los pelos de punta y supongo que ya me quedaré a ver el resto.

Y líbreme Dios de meterme en los temas que tratas en tu blog pero pensé que ibas a escribir sobre Blake Edwards.

11:41 AM  
Blogger SisterBoy said...

Yo también pensé que iba a hablar de Blake Edwards pero como presiento que "Balada..." necesitará de alguna ayuda para contrarrestar las muchas opiniones negativas que va a generar decidí echarle una manita.

Hombre no soy fan de Raphael pero entre canciones como esta y "Escándalo" imagina con qué me quedo.

12:07 PM  
Blogger Vargtimen said...

Estoy deseando verla. De Alex me encanta "La comunidad" y también me gustan aunque menos "El día de la bestia" y "Perdita Durango". Del resto de sus películas creo que sólo he visto "Crimen Ferpecto", que en fin...

Pero esta "Balada..." me llamó muchísimo la atención desde que empezaron a hablar de ella en Venecia. Y tu reseña aún me ha puesto los dientes más largos.
Y el video de Raphael los pelos de punta.

3:17 PM  
Blogger SisterBoy said...

¡Exijo que todos los que vayan a verla vuelquen su opinión aquí o en sus casas!

3:20 PM  
Blogger Deckard said...

A mi me ha parecido una mierda muy grande, fíjate que hasta puede que reactive el blog de una vez...

1:10 AM  
Anonymous Ra está en la aldea said...

Digo lo mismo que el Impenitente, esperaba encontrarme el vídeo de Moon River (aprovecho para decir que le tengo mucha manía a la película Desayuno con Diamantes y a todo lo que representa; a Capote no, a Capote todo cosas buenas).
Aún no la he visto, pero el simple hecho de que esté inspirada por ese temazo y esa actuación de Raphael me parece ya como para levantarse y aplaudir durante horas.

3:14 AM  
Blogger Mer said...

El discurso nunca puede estar por encima de la historia. No me sirve que plasme el caos de una época. No justifiquemos la falta de coerencia con esto por favor. Que hay escenas que parecen oníricas, que pides por favor que el personaje esté soñando porque no puedes entender qué hace ahí en ese momento con ese otro personaje si en la escena anterior estaban haciendo algo copletamente opuesto.

No, bajo ningún concepto entro en el rollo "es que se ha querido plasmar el caos". No, eso lo hace bien Tarantino, que te embelesa con historias para que luego te quedes con la boca abierta cuando descubres lo que realmente te ha querido contar. Pero esto?? Si cada idea está verbalizada. Si hasta un personaje dice en voz alta que el payaso representa España. No me jodas.

7:03 AM  
Blogger SisterBoy said...

Deckard estaré esperando tu diatriba.

Ra, Blake Edwards merece un homenaje y lo tendrá, pero la actualidad manda, si el post especial de Nochebuena no me sale bien le dedicaré el fin de semana, i promisse.

Mer, el discurso puede estar por encima de la historia cuando la historia no basta para expresar el discurso. Yo no soy un fanático del guión ni he querido nunca convertirme en un especador demasiado interesado por la técnica de escritura, a mí ese caos me parecería valioso en sí mismo pero también me parece adecuado para expresar un sentimiento.

Si nos atuvieramos a la esclavitud de la coherencia nos hubiera sido imposible disfrutar de algunas de las grandes películas de la historia. Pero entiendo que haya gente que no haya querido entrar en esa forma de hacer cine, que es lo que puede que haya pasado en tu caso.

9:31 AM  
Blogger Mer said...

Ponme un ejemplo, y te digo si me parece que es igual de incoherente que ésta.

12:58 PM  
Blogger SisterBoy said...

Puede ser un ejemplo un poco duro para empezar pero podríamos mencionar “El año pasado en Marienbad”, una subversión de casi todas las reglas de la narración cinematográfica, como hace poco se habló de ella por aquí repito lo que se dijo entonces:

“…la película no es tan sólo una reivindicación del verso sino una negación de la prosa que deliberadamente juega al despiste con el espectador con escenas que tienen lugar de forma asíncrona con la voces en off que dominan el relato. Un filme que casi inauguró una forma de ver el cine que apela más al subconsciente que al intelecto, algo que será mejor no olvidar si algún día se deciden a intentar la aventura de adentrarse en este sueño de la memoria”

Podríamos hablar también de “La aventura” de Michelangelo Antonioni en la que la aparente protagonista de la historia desaparece a mitad del metraje sin que vuelve a aparecer jamás y sin que nunca se llegue a saber qué le sucedió con ella, una propuesta aun más radical que la del Hitchock de “Psicosis” una producción estrenada ese mismo año y que desconcertó igualmente al público.

Y sin salir de Hitchcock ¿qué decir de “Vértigo”?. Las célebres inconsistencias de guión que plagaban las obras del realizador inglés aquí alcanzan una categoría que hubiera ocasionado el linchamiento crítico de cualquier otro director.

Me parecen tres buenos ejemplos de películas en las que la técnica cinematográfica tradicional se violenta de forma premeditada para conseguir un efecto más emocional que racional, se podrían haber escogido otros caminos pero estos directores eligieron el más difícil aunque de todos modos es justo decir que la admiración no es ni mucho menos unánime, las dos primeras han sido odiadas durante años, incluso por cinéfilos cuyo criterio respeto y la tercera fue definida por críticos igualmente respetables como la peor de Hitchcock. Como casi siempre todo se resume en una cuestión de gustos.

2:16 PM  
Blogger Mer said...

No he visto "El año pasado en Marienbad" pero me la bajaré para intentar entenderte.

La escena del tren del terror por ejemplo que parece directamente salida de otra película. Qué significa? Partimos de una situación difícil, la de la cafetería. y lo siguiente es una mujer que es completamente jovial, que no tiene miedo, que se va con un tío que no conoce de nada al túnel del terror...

Claro, ella en cada escena tiene una peluca diferente. Es una mujer diferente a cada paso y con cada frase. Pero es que todo está tan mal que no se sabe si es que no les dio tiempo de rodar la escena intermedia, si es que el personaje es asíncrono o si es la actriz que es mala.. Nunca vas a dudar de algo así en una peli de Lynch.

Ya no se trata de inconsistencias de guion, hay un mundo entre lo que estaba escrito y lo que se montó y se nota. Se nota que hay cosas rarísimas por culpa de la falta de dinero, se nota que faltan cosas y que hay remiendos. Y todo esto se justifica porque España era un sindios. No, por favor.

3:21 PM  
Blogger SisterBoy said...

Al final volvemos a lo de siempre. Podrías hacer una lista de errores de la película, yo podría leer esa lista, rememorar esos momentos y hasta estar de acuerdo contigo. Pero lo importante es que no caí en la cuenta mientras yo mismo la veía porque ese primer pase logró impresionarme tanto que no conseguí ver esos errores o bien me parecieron una cuestión menor.

10:09 PM  
Blogger Mer said...

No me puedo creer que no hayas flipado un poco con las 3 escenas posteriores a la cafetería.

¿¿No te pareció muy cutre que la primera actuación de los dos payasos fuese en Off?? El momento en que ella le dice "Sácame, llévame a madrid" mientras los otros lo llevan en brazos cy lo felicitan de lo bien que lo hizo ¿Todo eso te pareció normal?

3:02 AM  
Blogger SisterBoy said...

Mer recuerda las batallas que seguían a cada estreno de Shyamalan, recuerda como los anti-calamar venían con su lista de incoherencias, sus objeciones sobre el tamaño de las puertas de las granjas de Pensilvania o por qué (esto es rigurosamente cierto) Bruce Willis no se extrañaba, en "El sexto sentido" de que no le entraran ganas de cagar. A los que nos gustaban esas películas ni siquiera caíamos en la cuenta de esas cosas, o no nos importaban.

9:09 AM  
Blogger Slim said...

puedo felicitarte aqui la navidad? o mejor me voy al post de los villancicos??
besos y abrazos navideños sister!!

9:07 AM  
Blogger SisterBoy said...

Pues si quieres espera a mañana que tengo previsto colgar la felicitación del blog :)

10:52 AM  
Blogger Marcial said...

Balada triste es mala de severidad.
Mala hasta congestionarse gritándolo.

En 1995 Álex de la Iglesia, Jorge GUerricaechevarría e Iberoamericana Films fueron demandados por un escritor madrileño como autores de una "transformación NO autorizada" (plagio) de un libro escrito por él en 1992 llamado LA LUZ en "el día de la bestia".
Consultar el videodoc EL LADO OSCURO DEL CLAN ALMODOVAR,

http://tu.tv/videos/el-lado-oscuro-del-clan-almodovar-video

o visiten la página de Jacob Alter y Zenón Servet.

http://jacob-alter.lacoctelera.net/posts/archive

2:22 AM  
Blogger SisterBoy said...

Gracias por el aporte Marcial y bienvenido, estudiaremos esos links con sumo interés.

7:50 AM  

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